Bullet Train (Tren Bala)

Bullet Train. David Leitch, 2022. FilmAffinity.com

Seguramente, los hermanos Lumière intuyeron que el cinematógrafo y los ferrocarriles acabarían formando una estrecha relación de convivencia. Por ello, en 1895 estrenaron La llegada del tren, la primera película de la historia con el ferrocarril como protagonista. Con el tiempo, este medio de transporte se ha convertido en uno de los iconos del cine, algo natural si tenemos en cuenta que tanto la proyección de fotogramas como la circulación de los trenes son metáforas del movimiento.

Otro ejemplo de dicha simbiosis nos la ofrece Bullet Train (Tren Bala), dirigida por David Leitch, doble de las escenas de acción de Brad Pitt en el pasado. En su estilo se aprecian algunas influencias de Guy Ritchie y Quentin Tarantino. Basada en la novela Maria Beetle, de Kotaro Isaka, la película narra la historia de cinco sicarios (Aguijón, Limón, Lobo, Mandarina y Mariquita), que viajan de Tokio a Kioto en un tren bala, sin ser conscientes que todos están a bordo porque de forma directa o indirecta participaron en la muerte de la esposa del letal jefe de un clan mafioso llamado La Peste Blanca (Michael Shannon), que los ha hecho coincidir para que, como venganza, se enfrenten y maten entre ellos. Y como la carrera criminal de La Peste Blanca, que espera con su ejército de asesinos la llegada del tren en la estación de Kioto, está llena de cadáveres, otros tres criminales (El Anciano, Kimura y Príncipe), viajan en el mismo tren para saldar las cuentas que tienen pendientes con él.   

El protagonismo recae en Mariquita (Brat Pitt), un asesino de legendaria mala suerte que aspira a ejecutar sus futuros trabajos de forma pacífica. No es la única excentricidad de una película en la que los hermanos gemelos Limón (Brian Tyree Henry) y Mandarina (Aaron Taylor-Johnson) son de distinto color. Limón, además, es un asesino que interpreta el mundo según las personalidades de los trenes y vagones antropomórficos de la serie infantil de animación británica Thomas and Friends (Thomas y sus amigos).

A excepción de algunos flashbacks, casi toda la película transcurre en tiempo real a bordo de un Shinkansen de la serie N700S, un convoy que puede circular comercialmente a 360 km/h y que no se ve afectado por cortes de tensión gracias a sus baterías de ion de litio. Por lo que, los limitados espacios del tren se transforman en un sorprendente escenario para un imaginativo despliegue de artes marciales y luchas cuerpo a cuerpo, así como espectaculares acrobacias y explosiones varias.

Con un elenco compuesto por actores anglosajones y asiáticos, que incluye la participación simbólica de Channing Tantum, Ryan Reynolds y Sandra Bullock, como Maria Beetle, la jefa de Mariquita, Bullet Train es una comedia de acción, humor negro y ritmo frenético, en sintonía con la velocidad del tren en el que transcurre la trama. Pensada para disfrutar, sus títulos de crédito finales son de visión obligada para entender el desenlace.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Bullet Train (Tren Bala)
  • Director: David Leitch
  • Guión: Zak Olkewicz
  • Música: Dominic Lewis
  • Fotografía: Jonathan Sela
  • Reparto: Brad Pitt, Joey King, Aaron Taylor-Johnson, Brian Tyree Henry, Andrew Koji, Hiroyuki Sanada, Michael Shannon, Channing Tantum, Bad Bunny, Sandra Bullock, Ryan Reynolds
  • País: Estados Unidos       
  • Año: 2022
  • Duración: 126 minutos  
  • Género: Comedia negra de acción   

Heavy metal ferroviario: transgresión existencial

Indagar en la etimología de la expresión heavy metal nos lleva a dos novelas escritas por William Burroughs a principios de la década de 1960, que responden a los títulos The Soft Machine -porque uno de sus personajes tiene por nombre Uranian Willy: The Heavy Metal Kid-, y Nova Express -por el tipo de música que escuchan las personas insecto-.

Si atendemos al uso del término dentro del ámbito musical, conviene remitirse al sociólogo alemán Hartmut Rosa, quien señala en su libro Cantan los ángeles, rugen los monstruos que su primera aparición en una letra de canción se encuentra en Born to Be Wild, de Steppenwolf: «I like smoke and lightning / Heavy metal thunder” (Me gustan el humo y los relámpagos / los truenos del heavy metal).

El heavy metal, una evolución del hard rock, es un género musical transgresor que busca ofrecer una experiencia única, intensa y sensorial. En él abundan las referencias a la fantasía épica y la mitología, la muerte y el oscurantismo, así como a la rebeldía, la libertad y la crítica social. Como señala Andrew O’Neill en La historia del Heavy Metal, el género surge a finales de la década de 1960 gracias a dos bandas originarias de Birmingham (Inglaterra): Black Sabbath y Judas Priest.

Judas Priest, cuyo nombre proviene de una canción de Bob Dylan (The Ballad of Frankie Lee and Judas Priest), ha sido siempre estandarte de la contundencia del British Steel, la descarga de adrenalina y la celebración de la fuerza sonora. Con estos antecedentes, resulta fácil comprender por qué en su discografía encontramos temas como Bullet Train, cuyos versos describen un avance sin frenos, ignorando el peligro, mientras una fuerza imparable (el tren bala) arrasa con todo a su paso, incluidos la mente y los sentidos.

Judas Priest – Jugulator (1997): «Bullet Train». Discogs.com

Sentadas las bases del heavy metal, comenzaron las desavenencias internas en Black Sabbath, hasta el extremo de que su carismático líder, Ozzy Osbourne, decidió abandonar la banda en 1979 para iniciar su carrera en solitario. Su debut, el mítico Blizzard of Ozz, incluye Crazy Train, una llamada de atención para que los herederos de la Guerra Fría dejemos de vivir como enemigos y no nos comportemos como trenes descontrolados, porque la consecuencia inevitable será la destrucción.

Ozzy Osbourne – Blizzard of Ozz (1981): «Crazy Train». Discogs.com

A finales de la década de 1970, el sonido del heavy metal tradicional, unido a la agresividad punk y al rock que se toca en los pubs, da lugar a la Nueva Ola del Heavy Metal Británico. Su reinado se extenderá hasta mediados de la década de 1980, momento en el que será eclipsado por el trash metal y el glam metal. 

Son muchas las bandas que integran la Nueva Ola del Heavy Metal Británico, pero por su influencia es obligado comenzar con Motörhead. Su pasión por el ferrocarril queda patente en Locomotive, canción que se puede entender como una declaración de principios: Motörhead es una locomotora, poder y gloria quemando las vías, y aplastará cualquier cosa en su camino. Pero tal vez sea Ridin’ with the Driver, que incluso menciona a Casey Jones, The Brave Engineer, su composición ferroviaria señera. La canción habla de aceptar el viaje, aunque sea peligroso. No importa si el final es malo: lo importante es ir a toda velocidad, fiel a uno mismo. Es una celebración del riesgo y de la vida intensa.

Motörhead – Orgasmatron (2015): «Ridin’ with the Driver». Discogs.com

Coetánea de Motörhead es Saxon, banda que en Denim and Leather, uno de sus discos más representativos y a la vez definitorios de la estética heavy, incluye toda una declaración de amor a una locomotora. Dicha canción es Princess of the Night, sobre la locomotora de vapor LMS Princess Royal Class, que prestó servicio en diferentes operadores británicos hasta 1962 y que encarna la época dorada del acero, el trabajo y la velocidad.

Saxon – Denin and Leather (1982): «Princess of the Night». Discogs.com

El heavy metal es una transgresión existencial, de actitud desafiante y aura antisistema, que aborda cuestiones oscuras y profundas. Su energía imparable también se encapsula en metáforas ferroviarias, que representan la velocidad, el poder y el desafío de un género que celebra la autenticidad y la pasión sin límites.