Before Sunrise (Antes del amanecer)

Imagen: screentology.com

Si revisamos la historia del cine será difícil encontrar una trilogía tan original, romántica e inteligente como la que forman Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes del anochecer. Una trilogía que el director Richard Linklater y sus dos actores principales, Ethan Hawke (Jesse) y Julie Delpy (Céline), escribieron y rodaron cada 9 años, por lo que reparto  y espectadores envejecimos al unísono, a la vez que descubrimos en qué punto se encontraban sus vidas y relación. Y como en otras muchas historias románticas el tren fue la “celestina” que unió a la pareja protagonista, tal vez porque durante los viajes existe cierta propensión a abrirse a los demás y la libido no siempre permanece impasible.

Jesse es un norteamericano que viaja a Madrid para ver a su novia, pero en la capital de España descubre que la relación ha llegado a su fin. En dicha tesitura decide regresar a Estados Unidos vía Viena, razón por la que compra un Eurail Pass (pase ferroviario que permite viajar por redes europeas a no residentes), de manera que pueda conocer un poco de Europa antes de cruzar el Atlántico. Y es precisamente en un viaje entre Budapest y Viena donde coincide con Céline, una universitaria que regresa a París tras visitar a su abuela en Budapest. Tras una animada charla, Jesse propone a Céline bajarse en Viena y pasar la noche juntos, porque tal vez dentro de veinte años no sea feliz en su matrimonio y se pregunte cómo habría sido su vida si hubiese elegido a otro hombre.

Entre monólogos y conversaciones informales sobre el amor, la vida, la muerte, la religión y observaciones sobre Viena, se conocen y aman, caminan y visitan algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, sin que el interés decaiga en ningún momento. Así, por ejemplo, descubriremos que Jesse es un romántico que no viajó a Viena para tomar un vuelo económico, sino porque quería escapar de su vida. También que Céline había decidido bajar del tren con Jesse antes de que se lo pidiera y que su último novio consideraba que lo amaba demasiado. A la mañana siguiente, se despiden en la estación con la promesa de volver a verse dentro de 6 meses en el mismo lugar, pero sin facilitarse los datos de contacto.

En 2004, llegó “Antes del atardecer” (Before Sunset). Jesse está en París presentando “This Time”, el libro basado en la noche romántica y mágica que vivió con Céline en Viena. La presentación tiene lugar en la icónica librería Shakespeare and Company, entre cuyo público se encuentra Céline. Y aunque Jesse dispone de poco tiempo, porque debe tomar el avión de vuelta a los EE. UU., decide dar un paseo con ella hasta su casa.  Y en 2013, “Antes del anochecer” (Before Midnight). Jesse y Céline son ahora pareja, están en Grecia con sus dos hijas gemelas y acaban de despedir en el aeropuerto al hijo de Jesse, fruto de una relación anterior. Son unas vacaciones de reflexiones, desencuentros y lucha por mantener el amor.

Basada en una experiencia personal del propio Richard Linklater, quien en 1989 conoció a una mujer en una juguetería de Filadelfia con la que pasó la noche paseando y hablando por la ciudad, “Antes del amanecer” se alzó con el Oso de Plata al mejor director en el Festival de Cine de Berlín en su edición de 1995. Una historia que comienza con un encuentro en un tren y termina con una despedida en una estación, sobre la que no pasa el tiempo gracias a su brillante dirección, sus inteligentes reflexiones sobre el amor y la absoluta naturalidad de los actores protagonistas, lo cual explica que el periódico The Guardian la considere una de las 25 mejores películas románticas de todos los tiempos.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Before Sunrise (Antes del amanecer)
  • Director: Richard Linklater  
  • Guión: Richard Linklater y Kim Krizan
  • Música: Fred Frith
  • Fotografía: Lee Daniel
  • Reparto: Ethan Hawke, Julie Delpy,
  • País: Estados Unidos   
  • Año: 1995
  • Duración: 101 minutos  
  • Género: Drama romántico

Carrilanos, los túneles de un tiempo

Imagen: YouTube.com

La construcción de los 140 kilómetros de vía que unen Puebla de Sanabria con Ourense ha pasado a la historia del ferrocarril español como una de las más trágicas. Representó la conexión definitiva entre Madrid y Vigo, y aunque en un principio estaba previsto que las obras duraran 5 años, las dificultades orográficas y las vicisitudes políticas las alargaron desde 1927 hasta 1957, entre otras razones porque un tercio del recorrido es soterrado y atraviesa la parte sur del Macizo Central orensano. Incluidos niños de 12 y 13 años que trabajaban como pinches, contó con la participación de unos 15.000 carrilanos, de los cuales un porcentaje considerable perdió la vida.

A partir de este hecho histórico, Rafael Cid realizó en 2003 un documental en vídeo digital, en la misma línea que la novela Los túneles del paraíso en la que Luciano G. Egido 6 años después reflejaría la construcción de los 19 kilómetros que conectan La Fregeneda (Salamanca) y Barca de Alba (Portugal). De la mano de una voz en off y con el testimonio de supervivientes, documentos históricos, filmaciones de la época, reconstrucciones…, conocemos cómo trabajaban, vivían y las enfermedades que padecieron los carrilanos, así como la influencia de los diferentes regímenes políticos vigentes durante las obras.

En una época en la que no había maquinaría, en el que casi todo el trabajo era de mano de obra y los equipos de protección personal eran impensables, los accidentes laborales eran una tragedia continua. Destacan por su gravedad y magnitud los ocurridos en el túnel de Padornelo, en el que perdieron la vida más de 4.000 personas durante los 25 años que fueron necesarios para la construcción de sus 6 kilómetros de longitud.   

A las terribles consecuencias de los accidentes, hubo que añadir las enfermedades, especialmente la conocida como “el mal de la vía”, que no era otra que la silicosis. Una enfermedad que padecieron especialmente los barrenadores, que ganaban más, pero que en cambio eran las personas más expuestas a los perniciosos efectos del polvo en los bronquios. Uno de los casos más dramáticos fue el de la localidad zamorana de Requejo de Sanabria, donde murieron 60 hombres y acabó siendo conocida como Requejo de las Viudas. Posteriormente, y con el fin de que sus familiares directos recibieran una pensión, algunas de las personas fallecidas del mal antedicho fueron desenterradas para que les practicaran la autopsia.

Mención especial merece el análisis de las diferentes etapas políticas y su repercusión en la construcción de la línea. Así, durante la dictadura de Primo de Rivera las obras cobraron gran impulso; sin embargo, tras la gran depresión económica de 1929 y la proclamación de la Segunda República, Indalecio Prieto no las consideró prioritarias. Su decisión originó intensas demandas sindicales y que grupos descontrolados irrumpieran en el campamento zamorano de Santa Bárbara, que llegó a albergar a 1.500 personas, y en la localidad orensana de Vilar de Barrio, lo que provocó una expresión que la gente decía con miedo: “que vienen los de la vía”. Durante la dictadura franquista la situación cambió radicalmente, se acabaron los conflictos, en el primer Consejo de Guerra celebrado en Ourense un carrilano fue condenado a muerte y siete a cadena perpetua, y llegaron muchos republicanos condenados a trabajos forzosos.  

Con “Carrilanos, los túneles de un tiempo” Rafael Cid rinde un sentido homenaje a todas las personas que participaron en la construcción de una línea que inicialmente se veía innecesaria, porque atravesaba comarcas despobladas y pobres, y nos proporciona un valioso documento para comprender en qué circunstancias y con qué alto coste humano se construyó el tramo más difícil de la red ferroviaria española de ancho convencional. Una línea que, con la llegada del AVE a Galicia, todo indica que tendrá un uso residual.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Carrilanos, los túneles de un tiempo
  • Director: Rafael Cid
  • Guion: Rafael Cid
  • Realizador: Alberto Lema
  • Música: Carlos Rodríguez
  • País: España
  • Año: 2003
  • Duración: 57 minutos 36 segundos
  • Género: Documental

Harriet: en busca de la libertad

Imagen: filmaffinity.com

Harriet Tubman ha pasado a la historia como una de las grandes heroínas de los Estados Unidos por su labor como liberadora de esclavos durante su etapa de “revisora” en El Ferrocarril Subterráneo; por su papel de exploradora, enfermera y espía durante la Guerra de Secesión; y por su actividad como defensora de los derechos de las mujeres y del voto femenino.

Tomando como referencia su actividad como “revisora”, en la que en 13 misiones de rescate liberó a 70 esclavos, la directora Kasi Lemmons estrenó en 2019 “Harriet: en busca de la libertad”, por la que Cynthia Erivo fue nominada al Oscar a la Mejor Actriz.

La película se centra básicamente en los 8 años que perteneció al Ferrocarril Subterráneo, es decir, a la red clandestina que ayudó a huir a unos 100.000 esclavos en los EE. UU. y funcionó hasta la Guerra de Secesión (1861-1865). Considerada el primer movimiento de activistas contra la esclavitud y por los derechos humanos, utilizaba términos ferroviarios, así los “revisores” y “maquinistas” eran las personas que ayudaban o guiaban a los esclavos; las “estaciones” eran los lugares francos donde se podían esconder durante el día; los “pasajeros” eran los propios esclavos; los “carriles”, las rutas de escape… Contó también con la colaboración de abolicionistas blancos que, poniendo en riesgo sus vidas, actuaron al margen de la ley y prestaron su ayuda a los negros para alcanzar los Estados del Norte o Canadá.

En 1849 Harriet era una esclava de unos 28 años que vía en Dorchester (Maryland), y estaba a punto de ser vendida. Un año después, con la conciencia de que la vida sólo le ofrecía dos alternativas, libertad o muerte, huye a Filadelfia (Pensilvania), andando alrededor de 160 kilómetros guiada por la Estrella Polar. Desde los 13 años, y como consecuencia de una rotura de cráneo, sufría visiones y desmayos, que ella siempre entendió como mensajes divinos, los cuales fueron decisivos para liberar a otras personas. Su ingenio, coraje y los resultados de sus rescates eran tales que se llegaron a ofrecer hasta 40.000 dólares por su captura. Por dicho rol fue conocida como la Moisés de su pueblo, rol que se vería reforzado en la Guerra de Secesión, en la que liberó a 700 esclavos más.

Rodada como una hagiografía, “Harriet: en busca de la libertad” nos presenta a una luchadora por la libertad y los derechos civiles con una misión -ayudar a huir al mayor número de personas posible-, y una visión -acabar con la esclavitud-, muy claras, cuyo liderazgo fue fundamental para que cientos de personas consiguieran ser libres. El hecho de que fuera analfabeta, careciese casi de medios o la promulgación en 1850 de la Ley de Esclavos Fugitivos, que aumentó las penas contra los esclavos y las personas que les ayudaban, no amilanaron su determinación. Tal como manifestó con orgullo en una convención sufragista celebrada en 1896: “fui revisora del Ferrocarril Subterráneo durante 8 años y puedo decir lo que la mayoría de los revisores no pueden, mi tren nunca descarriló y nunca perdí a un pasajero”.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Harriet
  • Directora: Kasi Lemmons 
  • Guión: Gregory Allen Howard y Kasi Lemmons
  • Música: Terence Blanchard
  • Fotografía: John Toll
  • Reparto: Cynthia Eviro, Leslie Odom Jr., Joe Alwyn, Janelle Monáe, Jennifer Nettles, Vanessa Bell Calloway
  • País: Estados Unidos   
  • Año: 2019
  • Duración: 125 minutos  
  • Género: película biográfica

The Ghost and the Darkness (Los demonios de la noche)

Imagen: filmaffinity.com

El “Lunatic Express” ha pasado a la historia como el ferrocarril más audaz del mundo. Bautizado así por los británicos, porque los 930 kilómetros que unen los puertos de Mombasa, en el océano Índico, y Port Florence, en el lago Victoria, costaron el doble de lo presupuestado e inicialmente su rentabilidad generó muchas dudas. Se concibió por la necesidad del Imperio Británico de controlar el África Oriental, singularmente Egipto, las fuentes del Nilo y el Canal de Suez, así como de abrir nuevas rutas comerciales y acabar con la esclavitud. Contó con la participación de 32.000 indios, de los cuales 2.600 murieron y 6.000 quedaron incapacitados. Y derramó mucha sangre, porque las escaramuzas de los nativos fueron brutalmente reprimidas y dos leones machos, Ghost (Fantasma) y Darkness (Oscuridad), devoraron, desde marzo a diciembre de 1899, entre treinta y cinco personas, según estudios recientes, y más de un centenar, tal como afirma Charles Miller en su libro El tren lunático.

Avalado por su experiencia en la India, el teniente coronel británico John Henry Patterson fue contratado en 1898 por el Ferrocarril de Uganda para construir un puente sobre el río Tsavo (masacre) en el plazo de cinco meses. Sin embargo, no pudo cumplir el plazo, porque a las dificultades del terreno, conflictos con etnias locales, especialmente con los masai, falta de mano de obra o enfermedades, como la disentería o la malaria, hubo de añadir que una noche, nada más llegar, dos culíes (trabajadores indios), fueron arrastrados de sus tiendas y devorados. Serían los primeros de una larga serie que provocó un miedo generalizado, hasta el extremo de que se produjo un motín y los trabajadores abandonaron las obras durante tres semanas.

Aunque los nativos y culíes vieron en los dos leones la encarnación del espíritu del mal y el rechazo de la naturaleza al hombre blanco que alteraba la geografía africana, porque no temían a las armas, el fuego, las bomas (cercados de espinos) o las trampas, la realidad resultó más prosaica. Investigaciones recientes han demostrado que los ataques fueron debidos a un cúmulo de circunstancias que van desde una enfermedad en los dientes que les impedía cazar presas más duras, hasta una sequía que duraba dos años, lo que unido a una peste bovina había devastado la fauna local. Inicialmente, los leones encontraron una alternativa en las personas muertas no enterradas, como los propios trabajadores o esclavos, dado que parte del trazado del ferrocarril coincidía con las rutas que los árabes utilizaban para trasladarlos a Zanzíbar.

Los leones de Tsavo han inspirado al menos cuatro películas: Men against the Sun, Bwana Devil (Bwana, el diablo de la selva), Killers of Kilimanjaro (Los asesinos del Kilimanjaro), y, la más conocida, The Ghost and the Darkness (Los demonios de la noche), film con Val Kilmer en el papel del teniente coronel Patterson y Michael Douglas en el de Charles Remington, cazador ficticio que tiene por apellido el nombre de una marca de rifles usual en los safaris de la época. Arropados por un conocido elenco de actores y un guión muy fiel a la realidad del autor de “Dos hombres y un destino”, funcionó razonablemente bien en taquilla, aunque no gozó del beneplácito de la crítica.

Como “Moby Dick” o Tiburón”, “Los demonios de la noche” es de nuevo la representación de la lucha épica del hombre contra la bestia. En esta ocasión, la originalidad radica en que, frente a una bestia real -los leones pueden verse en la actualidad disecados en el Museo Field de Historia Natural de Chicago-, el teniente coronel Patterson trataba de proteger a sus trabajadores y llevar el Lunatic Express, es decir, la civilización y el orden, a un mundo casi sin cartografiar.

 FICHA TÉCNICA:

  • Título: The Ghost and the Darkness (Los demonios de la noche)
  • Director: Stephen Hopkins
  • Guión: William Goldman
  • Música: Jerry Goldsmith
  • Fotografía: Vilmos Zsigmond
  • Reparto: Michael Douglas, Val Kilmer, Tom Wilkinson, Emily Mortimer, Om Puri, Bernard Hill, John Kani, Brian McCardie, Henry Cele, Nick Lorentz
  • País: Estados Unidos   
  • Año: 1996
  • Duración: 110  minutos  
  • Género: Aventuras

The Girl on the Train (La chica del tren)

Imagen: Filmaffinity

En “La ventana indiscreta”, Alfred Hitchcock nos contó una de las historias de voyerismo más conocidas del cine, la del fotógrafo que, postrado en una silla de ruedas con una pierna escayolada y dotado de una cámara y unos prismáticos, observa a los vecinos con los que comparte patio interior, lo que a la postre le llevaba a ser testigo de un crimen. En 2015, sesenta años después, y con un punto de partida muy similar, la británica Paula Hawkins alcanzó un gran éxito de ventas con la novela “La chica del tren”, con la que, solo en los primeros meses, vendió más de cinco millones de copias.

Rachel Watson (Emily Blunt) es una chica que viaja todos los días en el mismo tren y sitio, desde Ardsley-on-Hudson hasta la Gran Terminal Central de Manhattan. Desde su “ventanilla indiscreta”, ve siempre el mismo paisaje urbano, su antigua casa -donde vive su exmarido (Justin Theroux) con su nueva esposa (Rebecca Ferguson)-, y casi contiguamente una casa donde reside la pareja formada por Scott (Luke Evans) y Megan (Haley Bennett), cuya vida imagina perfecta, al contrario de la suya, atormentada divorciada, alcohólica y con graves problemas de memoria. Sin embargo, un día  ve que algo impactante ocurre en el jardín de la idílica pareja, hecho que le obsesionará hasta el extremo de verse implicada en una trama en la que acabará descubriendo un misterio criminal.

Aunque en la novela la acción transcurre en Londres, en la película ha sido trasladada a Nueva York y el ferrocarril elegido es el Metro-North Hudson, que parte de la Gran Terminal Central de Manhattan, cruza Harlem, el Bronx y acaba discurriendo junto a los barrios residenciales del  río Hudson. Su gran magnetismo cinematográfico lo pudimos apreciar, entre otras películas, en “Enamorarse” o “Infiel”. Mención especial merece también la Gran Terminal Central, en el que se puede ver un cameo de la propia Paula Hawkins, y su famoso Oyster Bar Restaurant, en el que tiene lugar una escena clave de la película.

La adaptación de la novela a la gran pantalla ha sido dirigida por Tate Taylor, director especialmente dotado para el retrato psicológico femenino, como demostró en “Criadas y señoras” y vuelve a demostrar aquí,  en este thriller psicológico de soledad, adición, pasión y voyerismo, en la que comprobamos cómo los mayores horrores pueden esconderse hasta en las impolutas urbanizaciones residenciales, porque el infierno está dentro de nosotros.

 FICHA TÉCNICA:

  • Título: The Girl on the Train (La chica del tren)
  • Director: Tate Taylor
  • Guión: Erin Cressida Wilson
  • Música: Danny Elfman
  • Fotografía: Charlotte Bruus Christensen
  • Reparto: Emily Blunt, Allison Janney, Haley Bennett, Rebecca Ferguson, Justin Theroux, Luke Evans, Édgar Ramírez
  • País: Estados Unidos   
  • Año: 2016
  • Duración: 111  minutos  
  • Género: Thriller psicológico

Le temps de l’aventure (El tiempo de los amantes)

Imagen: SensaCine.com

Un sostenido intercambio de miradas entre dos desconocidos, Alix (Emmanuelle Devos) y Douglas (Gabriel Bryne), durante su viaje de Calais a París Gare du Nord en un TGV (Tren de Gran Velocidad de la administración ferroviaria francesa SNCF), desencadena una atracción que les hará vivir una apasionada jornada y debatirse entre aprovechar la oportunidad que el azar les ha brindado o considerarla una simple aventura y resignarse a continuar con sus vidas.  

Alix es una actriz de teatro de cuarenta y tres años que representa a Ibsen en Calais y viaja a París para una prueba de interpretación. A medida que transcurre el día descubrimos que tanto su situación sentimental -con un novio que le genera más dudas que certezas en un momento decisivo de su vida-, como su situación laboral -que no le proporciona unos ingresos estables-, o la relación con su familia -que no atraviesa su mejor momento-, acentúan su vulnerabilidad.

Por su parte, Douglas es un profesor de literatura en Londres, admirador de Ibsen, que acude a París al entierro de una antigua amiga de la que todos los compañeros de promoción estuvieron enamorados. A sus sesenta y tantos años y con cuatro hijos mayores, Alix es una ráfaga de aire fresco en su vida y seguramente la última oportunidad de enamorarse.

Soportado por la química y credibilidad de sus dos actores principales y con ciertas similitudes con “Antes del amanecer” -la película de Richard Linklater en la que los jóvenes Etham Hawke y Julie Delpy se conocían en un tren de Budapest a París y abandonaban en Viena para vivir una apasionada noche-, “El tiempo de los amantes” es un drama romántico sobre un momento fugaz y casual de la vida de sus protagonistas. Un momento que les provoca dudas, miedos, pero también ilusión y sueños. Todo lo cual le sirve al director Jérome Bonnell para reflexionar sobre el tiempo, la oportunidad y el amor, a través de una película en la que un viaje en tren resulta ser, una vez más, el origen de una relación sentimental.     

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Le temps de l’aventure (El tiempo de los amantes)
  • Director: Jérome Bonnell
  • Guión: Jérome Bonnell
  • Música: Raf Keunen
  • Fotografía: Pascal Lagriffoul
  • Reparto: Emmanuelle Devos, Gabriel  Byrne, Gilles Privat, Aurélia Petit, Laurent Capelluto, Olivier Broche
  • País: Francia
  • Año: 2013
  • Duración: 105 minutos
  • Género: Drama romántico

Unstoppable (Imparable)

Imagen: SensaCine.com

El 15 de mayo de 2001, un tren de la compañía CSX Transportation, formado por 47 vagones, algunos de ellos cargados con material explosivo, que pesaba 2.898 toneladas brutas, sin control ni tripulación a bordo, recorrió 106 kilómetros en menos de dos horas en el Estado de Ohio, hecho que ha pasado a los anales ferroviarios como el “Incidente CSX 8888”.

Partiendo de este gravísimo incidente, Tony Scott y Denzel Washington unieron sus fuerzas por quinta y última vez en 2010 para rodar “Imparable”, una película de acción con grandes dosis de tensión y suspense, razonablemente fiel a los hechos reales, que siguió la estela del cine de catástrofes de los años ’70 del siglo pasado.

Todo comienza cuando Frank Barnes (Denzel Washington), un veterano maquinista al que le restan menos de 30 días para abandonar la empresa por mor de una suerte de ERE, y Will Colson, (Chris Pine), un inexperto jefe de tren, deben conducir uno de mercancias. Sin embargo, al poco de iniciar su recorrido, desde el Puesto de Mando, Connie (Rosario Dawson), les comunica que por su misma vía circula un tren descontrolado, el AWR 777, que transporta en algunos de sus vagones fenol fundido, un ácido fácilmente inflamable y corrosivo.

En tiempo casi real somos testigos de los diferentes intentos de parar o hacer descarrilar el tren AWR 777; de un sistema de gestión del tráfico ferroviario en el que la compañía que gestiona el tren tiene más autoridad que el propio regulador del tráfico; de cómo la previsible devaluación del valor de las acciones, como consecuencia de la solución a adoptar, es la luz que guía al gabinete de crisis; o de que la experiencia y orgullo ferroviarios son intangibles que no siempre aparecen recogidos en las cuentas de resultados.

En un ejercicio de pura adrenalina, Tony Scott recurre a la heroica lucha del ser humano contra la bestia y consigue atrapar la atención desde el primer fotograma y mantenerla hasta el desenlace. Todo gracias a un trío protagonista dotado de un gran magnetismo, un ritmo trepidante y unas espectaculares secuencias, entre las que destaca la de la locomotora del AWR 777 en la peligrosa curva de la ficticia ciudad de Stanton, en Pensilvania, que la  toma con la mitad de las ruedas en el aire por exceso de velocidad.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Unstoppable (Imparable)
  • Director: Tony Scott   
  • Guión: Mark Bomback
  • Música: Harry Gregson-Williams
  • Fotografía: Ben Seresin
  • Reparto: Denzel Washington, Chris Pine, Rosario Dawson, Ethan Suplee, Elizabeth Mathis
  • País: Estados Unidos   
  • Año: 2010
  • Duración: 101  minutos  
  • Género: Acción. Catástrofe

Hugo (La invención de Hugo)

Imagen: SensaCine.Com

En 1925, totalmente hundido y sumido en la pobreza, George Méliès, el director de cine francés que en 1902 nos  llevó a la Luna y trajo de vuelta en catorce imaginativos minutos, se reencontró con Jehanne d’Alcy, actriz de una de sus películas. Acto seguido se casaron y comenzaron a gestionar el pequeño puesto de juguetes que ella regentaba en la estación de París Montparnasse. 

Un año después, el director de la revista Ciné-Journal, Léon Druhot, reconoció a Méliès en la mencionada tienda por casualidad. Fue el primer paso para reivindicar la figura del creador del espectáculo cinematográfico, tal como lo definió Louis Lumière en un banquete en el hotel Claridge de París ante ochocientos invitados el 22 de octubre de 1931, durante la ceremonia en la que le fue otorgada la máxima condecoración de Francia, la Legión de Honor. 

En un claro homenaje a Méliès, el director norteamericano Martin Scorsese adapta la novela de Brian Selznick “La invención de Hugo Cabret” y realiza su primera película dirigida al público infantil, sobre un niño huérfano, el propio Hugo Cabret (Asa Butterfield), que, en los años 30 del siglo pasado, para no ser enviado al hospicio, vive escondido en la estación de Montparnasse, donde se encarga del mantenimiento de sus relojes. Su habilidad para las máquinas le llevará a reconstruir, con la ayuda del propio George Méliès (Ben Kingsley) y su nieta (Chloë Grace Moretz), un autómata que dejó incompleto su padre, lo cual les introducirá en un mundo repleto de fantasía.

Y es ese mundo de fantasía el que le otorga a la película la licencia para  permitirse el  anacronismo de incorporar a la trama el accidente ocurrido en Montparnasse el 22 de octubre de 1895, cuando el Expreso  Granville-París, debido a un exceso de velocidad y a un defecto en los frenos de la locomotora, superó el dispositivo de protección y frenado de la estación, se estrelló contra la pared exterior y cayó en la plaza de Rennes, situada 10 metros por debajo del nivel de la vía.

Candidata a once Oscar y ganadora de cinco, “La invención de Hugo” es un canto de amor al cine rodado en 3D,  un tributo a sus pioneros y la consecuencia de una de las serendipias más felices de la historia del cine y el ferrocarril, la que une a George Méliès, Léon Druhot y la estación de Montparnasse.  

FICHA TÉCNICA

  • Título original: Hugo
  • Director: Martin Scorsese
  • Guión: John Logan
  • Música: Howard Shore 
  • Fotografía: Robert Richardson
  • Reparto: Asa Butterfield, Chloë Grace Moretz, Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen, Jude Law, Emily Mortimer, Christopher Lee, Michael Stuhlbarg, Ray Winstone, Richard Griffiths, Helen McCrory, Frances de la Tour
  • País: Estados Unidos
  • Productoras: GK Films / Infinitum Nihil / Warner Bros. Pictures
  • Año: 2011
  • Duración: 127 min.
  • Género: fantasía, drama, familia

Child 44 (El niño 44)

Imagen: periodistas-es.com

Entre 1978 y 1990, Andrei Chikatilo, el “Carnicero de Rostov”, asesinó a por lo menos 52 mujeres y niños. Inspirándose en tales hechos, el escritor Tom Rob Smith escribió “El niño 44”, pero trasladó la acción a los últimos días de Stalin, en plena Guerra Fría. Dicha novela es la base de la película del mismo título, en la que un asesino en serie va dejando un reguero de cadáveres de niños en las proximidades de las vías del tren, entre Moscú, Rostov y Volsk, trayecto que a la postre se convierte en el hilo conductor de las diferentes tramas del guion.

Como el filme deja claro desde el primer momento que es un análisis crítico del régimen estalinista, comienza con el Holodomor, la hambruna a la que sometió Stalin a Ucrania entre 1932 y 1933, para acabar con su nacionalismo, y que provocó la muerte de alrededor de cinco millones de personas. Una de las personas que sufrió las consecuencias de dicho genocidio es Leo Demidov (Tom Hardy), un adolescente crecido en un orfanato ucraniano del que se fugó  para acabar siendo, unos años después, el héroe del Ejército Rojo que colocó la bandera de la URSS en la cúpula del Parlamento alemán, cuando los soviéticos tomaron Berlín en 1945.

Terminada la II Guerra Mundial, Leo Demidov, fervoroso creyente de la propaganda oficial sobre las bondades del régimen, pasará a formar parte de los servicios de seguridad soviéticos. Con todo, su fe comenzará a debilitarse por las trabas que encontrará en la investigación de la muerte de su ahijado, aparecido muerto y desnudo cerca de las vías, tras ser supuestamente arrollado por un tren, y cuando deba investigar por comportamiento antipatriótico a su propia esposa, la maestra Raisa Demidov (Noomi Rapace).

La negativa a denunciar a su esposa tendrá como resultado que ambos acaben desterrados y despojados de sus cargos a más de mil kilómetros de Moscú, en Volsk, donde también aparecen niños muertos cerca de las vías. Y será entonces cuando Leo Demidov -convencido de que las autoridades están más interesadas en ocultar los casos que en investigarlos, porque en el paraíso soviético el crimen no existe-, decida resolver el enigma, aunque ello suponga poner en riesgo sus vidas.

Rodada en la República Checa, con una impecable ambientación ferroviaria, “El niño 44” comparte con la oscarizada “La vida de los otros” la evolución ideológica de sus respectivos protagonistas. Reproduce además el mismo ambiente asfixiante propio de las sociedades regidas por el lema “confía, pero vigila”, donde la desconfianza es la norma, y los matrimonios pueden ser más por temor que por amor.

Sin embargo, ambas películas fueron recibidas por crítica y público de forma muy distinta. En general, la crítica acogió a “El niño 44” muy tibiamente y comercialmente no recaudó ni un tercio de lo que costó, a pesar de estar producida por Ridley Scott, contar con un magnífico reparto y estar soportada por un absorbente guion. Y sus desventuras no terminaron ahí, porque al igual que la multipremida “Leviathan”, una espeluznante visión de la Rusia actual estrenada el año anterior, acabó siendo prohibida por el Ministerio de Cultura de Rusia por el mismo motivo: tergiversación de hechos históricos.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Child 44 (El niño 44)
  • Director: Daniel Espinosa
  • Guion: Richard Price
  • Música: Jon Ekstrand
  • Fotografía: Oliver Wood
  • Reparto: Tom Hardy, Noomi Rapace, Gary Oldman, Vincent Cassel, Joel Kinnaman, Paddy Considine, Jason Clarke, Fares Fares, Josef Altin, Nikolaj Lie Kaas, Sam Spruell
  • País: Estados Unidos de América
  • Año: 2015
  • Duración: 137 minutos
  • Género: Thriller, drama histórico

Snowpiercer (Rompenieves)

Imagen: SensaCine.com

En el mes de julio de 2014, como consecuencia de un experimento fallido para solucionar el calentamiento global, la Tierra comenzó una era glacial que acabó con casi toda forma de vida. Desde entonces, las únicas personas supervivientes viajan en el último tren, el Snowpiercer, perteneciente al magnate y divino guardián de la máquina, Wilford (Ed Harris). Se trata de un tren autopropulsado de gran velocidad, con un ecosistema cerrado, que nunca se detiene. Su finalidad es recorrer constantemente los 438.000 kilómetros que forman la red ferroviaria que permanece en activo, resultado de unir diversos ferrocarriles de lujo repartidos por todo el mundo, para lo cual invierte un año.

En el Snowpiercer, una suerte de Arca de Noé ferroviaria, los pasajeros ocupan un lugar determinado y predeterminado: en los vagones de cola se amontona la clase explotada, sufriendo hambre y frío, a la cual se manipula y controla mediante la ansiedad, el miedo, el caos y el horror; y en los de cabeza viaja la clase poderosa con todo tipo de privilegios y excesos. Semejante desigualdad social da lugar, en 2031, a la enésima rebelión, encabezada en esta ocasión por el líder revolucionario de la sección de cola (Chris Evans), durante la cual descubrirá todos los secretos del tren y de la propia condición humana.

El origen de la película es la novela gráfica francesa “Le Transperceneige”, del guionista Jacques Lob y del dibujante Jean-Marc Rochette, publicada en 1982. En España fue inicialmente editada por la revista Tótem bajo el título “El Transglacial” y posteriormente publicada por Bang Ediciones en dos volúmenes, con el título genérico de “Rompenieves”, el primero de los cuales incluía “El fugitivo”, que es la base del largometraje.

Ganador de la Palma de Oro en Cannes con “Parásitos” en 2019, el coreano Bong Joon-ho nos presenta en “Snowpiercer” una sociedad ficticia indeseable, una “distopía, que le permite reflexionar sobre el impacto del ser humano sobre el medioambiente, las desigualdades sociales y la conservación del poder. Una obra de gran crudeza visual, ritmo trepidante y humor negro, que flirtea con la ciencia ficción apocalíptica y la crítica social. Una película que, a pesar de su reparto de lujo, generoso presupuesto y de haber sido seleccionada para la 64 edición del Festival de Berlín, pasó completamente inadvertida por las carteleras españolas.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Snowpiercer (Rompenieves)
  • Director: Bong Joon-ho
  • Guion: Bong Joon-ho, Kelly Masterson
  • Música: Marco Beltrami
  • Fotografía: Kyung-Pyo Hong
  • Reparto: Chris Evans, Tilda Swinton, John Hurt, Ed Harris, Octavia Spencer, Song Kang-ho, Jamie Bell
  • País: Corea del Sur
  • Año: 2013
  • Duración: 126 min
  • Género: Acción, drama, ciencia ficción