
Emilio Ruiz Barachina. Estación Libertad, 2016. esferalibros.com
En 1964, Isaac Retzman, un judío de setenta años, residente en Nueva York y de salud frágil, supo que Amancio Vázquez, un inmigrante gallego afincado en Manhattan, planeaba pasar sus vacaciones en su tierra natal. Aquella noticia despertó en Retzman un recuerdo decisivo de su vida: durante la Segunda Guerra Mundial había logrado sobrevivir gracias a la ayuda de tres hermanas que regentaban un quiosco en la estación de ferrocarril de Ribadavia, en Ourense. Movido por la gratitud y la urgencia del tiempo, trató de hacerles llegar su testimonio.
Tiempo después, el propio Amancio Vázquez reveló este hecho a Antón Patiño, autor que en 2005 publicó Memoria de ferro, libro de relatos cortos que sacó a la luz la labor que desarrollaron las hermanas Touza Domínguez, Lola, Amparo y Xulia, en la década de 1940, gracias a la cual unos quinientos judíos y refugiados perseguidos por los nazis salvaron su vida, huyendo desde la estación de Ribadavia a América o África a través de Portugal.
En aquellos años, los trenes se detenían en Ribadavia entre veinte y treinta minutos, un tiempo suficiente para que la gente descendiera al andén, estirara las piernas o se acercara al quiosco a saborear melindres y rosquillas, acompañadas de ribeiro o licor café. Ese tiempo también permitía a las hermanas Touza subir a los convoyes para ofrecer sus productos, convirtiendo la estación en un observatorio privilegiado y una fuente de información de primera mano.

Los judíos y refugiados, que solían llegar solos o en grupos muy reducidos, eran escondidos por las hermanas en el propio quiosco o en su vivienda. Más tarde, con la colaboración discreta de dos taxistas —Xosé Rocha Freijedo y Javier Míguez Fernández—, de un tonelero —Ricardo Pérez Parada, antiguo emigrante en Estados Unidos y ocasional traductor— y de un barquero, Ramón Estévez, eran trasladados en la oscuridad de la noche hasta la frontera portuguesa, esquivando tanto a las autoridades franquistas como a los agentes de la Gestapo.
La desinteresada labor de las hermanas Touza, a las cuales no movía interés político, económico o ideológico, ha sido comparada con la de Oscar Schindler, el industrial alemán que salvó la vida a más un millar de judíos. Dicha labor ha sido reconocida por Israel y gracias al Centro Peres por la Paz hay un árbol en su memoria plantado en las colinas de Jerusalén. Además, Lola, la de carácter más arrojado y organizadora de todo el entramado, ha sido propuesta para el título Justa de las Naciones, uno de los máximos reconocimientos para la comunidad judía.
El relato de Antón Patiño, Lola, Amparo e Xulia, as de Ribadavia, fue el detonante que impulsó a Emilio Ruiz Barrachina a escribir la novela histórica Estación libertad, un emotivo homenaje al sacrificio de tres mujeres que, de manera silenciosa y completamente desinteresada, hicieron posible que cientos de personas salvaran la vida. La obra constituye, además, una valiosa recopilación de testimonios e imágenes sobre un episodio de enorme relevancia histórica que permaneció oculto durante más de medio siglo.
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
- Autor: Emilio Ruiz Barrachina
- Título: Estación Libertad
- Editorial: La esfera de los libros
- Año de publicación: 2016
- Páginas: 211
- Género: Novela histórica















