El legado ferroviario de Bob Seger

Bob Seger. http://www.futuro.cl

Bob Seger, uno de los más grandes artistas que ha dado el panorama musical norteamericano, fue un artista precoz. Con 17 años, actuaba en Detroit ante 50.000 personas, muchas de las cuales -trabajadoras en una ciudad que con el tiempo se convertiría en uno de los epicentros del rust belt (cinturón del óxido)-, acabarían siendo las protagonistas de sus canciones. Sin embargo, hubo de esperar a cumplir los 30 para dejar de ser un beautiful loser. Cantante y compositor, pianista y guitarrista, brilla con intensidad en los temas rockeros y deslumbra con sus introspectivas baladas.

En 1968, al frente de la banda The Last Heard ficha por el sello Capitol, que la renombra como The Bob Seger System, y publica el disco Ramblin’ Gamblin’ Man, que  incluye la canción Train Man, una sui generis historia de amor entre una maestra y un ferroviario.

The Bob Seger System – Ramblin’ Gamblim’ Man (1968): «Train Man». Discogs.com

Tres años después, graba el álbum acústico Brand New Morning, donde destaca Railroad Days, una oda al pasado, a aquellos días de juventud y vigor en los que nada parecía interponerse en su camino. La canción refleja la nostalgia por los trenes de antaño que ahora desaparecen de la zona donde jugaba, porque la gente quiere unos más rápidos, lo que le lleva a reflexionar sobre su propia obsolescencia futura.

Bob Seger – Brand New Morning (1971): «Railroad Days». Discogs.com

Para su octavo álbum, forma The Silver Bullet Band, con la que durante las dos décadas siguientes grabará una decena de sus discos más representativos, y su carrera experimentará un cambio radical. Comercialmente, alcanza la cumbre con el disco Against the Wind, su primer número 1 en ventas, en el que encontramos Long Twin Silver Line, el orgulloso viaje de un tren de mercancías que se dirige a California.

Bob Seger & The Silver Bullet Band – Against the Wind (1980): «Long Twin Silver Line». Discogs.com

En 1994, después catorce discos de estudio y dos en directo, publica su primer Greatest Hits, uno de los álbumes más exitosos de su trayectoria, con más de diez millones de copias vendidas. La portada, icónica y llena de simbolismo, lo muestra en una pose memorable, guitarra en mano, en medio de una vía.

Bob Seger & The Silver Bullet Band –  Greatest Hits (1994). Discogs.com

La iconografía ferroviaria se repite en el recopilatorio Ultimate Hits: Rock and Roll Never Forgets, en el que aparece sentado sobre el capó de su coche que está junto a las vías del tren y con la señal Crossing Railroad al fondo. El primer single de su segundo grandes éxitos es Downtown Train, del poeta y cronista urbano de la Gran Manzana Tom Waits, una canción en la que su protagonista fantasea con una de esas chicas de Brooklyn que llenan los trenes cada noche, mientras se esfuerzan por salir de su estrecho mundo, y con las que nunca podrá codearse.

Bob Seger & The Silver Bullet Band – Ultimate Hits: Rock and Roll Never Forgets, (2011): «Downtown Train». Discogs.com

Incombustible corredor de fondo, a los 72 años edita el disco I Knew You When, el cual presenta algunas versiones y varias canciones originalmente destinadas a otros discos, pero que, por distintas razones, no llegaron a ser incluidas, como es el caso  de Runaway Train. Un tren fuera de control que es una metáfora para expresar las inseguridades sobre el presente y futuro de una humanidad engatusada por la vanidad y olvidadiza de los valores. Además, de ser una reafirmación de su afinidad por el ferrocarril, al punto que dio nombre al Runaway Train Tour, gira que llevó a cabo con la Silver Bullet Band.   

Bob Seger – I Knew You When (2017): «Runaway Train». Discogs.com

A lo largo de sus 60 años de carrera, el ferrocarril ha mantenido una presencia constante tanto en el diseño gráfico de los discos como en las canciones de Bob Seger. Un artista que, juntamente con Bruce Springsteen y Tom Petty, es uno de los más destacados representantes del heartland rock, un estilo que refleja la vida de la clase trabajadora estadounidense y que, en el periodo comprendido entre 1975 y 1995, le proporcionó una colección de discos de platino difícil de igualar.