Divas del jazz ferroviario

En un género predominantemente masculino, un grupo de artistas, que en algunos casos vivieron auténticas tragedias y sufrieron una doble discriminación por su condición de mujeres y negras, lograron alcanzar fama y reconocimiento, además de convertirse en un referente para futuras generaciones.

Bessie Smith, considerada la cantante de blues más grande de todos los tiempos y la primera gran dama del jazz, podría haber dicho mucho sobre discriminación. Su trágica muerte, desangrada a las puertas de un hospital que se negó a admitirla por el color de su piel, resalta la brutalidad del racismo. Destacaba por su entrega absoluta y por relatar sus intensas experiencias en las canciones. A finales de la década de 1920 nos brindó Dixie Flyer Blues, una composición que toma su título del tren de lujo que circuló desde Chicago a Florida entre 1892 y 1965. La canción narra la historia de una mujer que se dirige a Dixieland, es decir, a los estados sureños de Estados Unidos.

Bessie Smith – The Complete Recordings Vol. 2 (1991): «Dixie Flyer Blues». Discogs.com

Si la vida de Bessie Smith fue muy trágica, la de Billie Holiday no lo fue menos. Sufrió una infancia violenta, ejerció la prostitución, estuvo en prisión, consumió drogas, vivió en primera persona la discriminación racial y dejó para la historia uno de los mayores alegatos antirracistas: Strange Fruit. En 1956, tres años antes de su muerte por cirrosis hepática y con una voz en la que se aprecian los efectos del alcohol, recreó I Thought about You, un tema compuesto por Johnny Mercer que describe las cosas que observó durante un viaje en un tren nocturno a Chicago, cada una de las cuales le remitía a la persona amada.

Billie Holiday – Lady Sings the Blues (1956): «I Thought about You». Discogs.com

Con Billie Holiday y Sarah Vaugan, Ella Fitzgerald, hija de un maquinista, conforma el trío de voces femenino más influyente del jazz. Además, se suele afirmar que es la mejor intérprete femenina del cancionero estadounidense, el famoso The Great American Songbook. Entre sus interpretaciones más memorables se encuentra These Foolish Things, una de las composiciones más románticas de la historia, en la que enumera todas las cosas que le recuerdan a un amor perdido, como “el suspiro de los trenes de medianoche / en estaciones vacías”.

Ella Fitzgerald and Louis Amstrong – Ella And Louis Again (1957): «These Foolish Things». Discogs.com

Al igual que Ella Fitzgerald y Frank Sinatra, la cantante, compositora y actriz Peggy Lee inició su carrera como vocalista de una big band, para más tarde alcanzar el estrellato como solista. Su preciosismo vocal le permitía enfrentarse a cualquier tema. En 1945, grabó Waiting for the Train to Come In, una de sus canciones más representativas con el sello Capitol, donde narra la espera de su novio militar que está en el frente.  

Peggy Lee – The Best of (1998): «Waiting for the Train to Come in». Discogs.com

Y si Peggy Lee nos trasladaba a la II Guerra Mundial, Cassandra Wilson nos acerca a la Guerra de Vietnam con su versión del tema de los Monkees Last Train to Clarksville, en la que un hombre le pide a su chica que acuda urgentemente a la estación, porque debe partir para el país asiático. Considerada una de las cantantes más versátiles del jazz contemporáneo y admiradora rendida de Billie Holliday, a quien dedicó en 2015 el disco Coming Forth by Day, destaca tanto por sus personalísimas versiones de los estándares del jazz como por sus reinvenciones de composiciones folk, country o rock.

Cassandra Wilson – New Moon Daughter (1996): «Last Train to Clarksville». Discogs.com

El mundo del jazz no se puede entender sin las aportaciones de todas estas artistas atemporales, combativas, talentosas, que algún momento de su carrera incorporaron a su repertorio canciones articuladas alrededor del ferrocarril. Su legado es inconmensurable y objeto de análisis profundos, que transcienden a lo musical.