Breve encuentro (Brief Encounter)

David Lean (1945). «Brief Encounter». filmaffinity.com

En un momento dado de Breve encuentro (Brief Encounter) -cuarto largometraje de David Lean, que el tiempo ha convertido en uno de los grandes clásicos del cine romántico y modelo de referencia de numerosas películas-, escuchamos: “Que insensata he sido. Me he enamorado. No sabía que a alguien corriente pudiera pasarle algo tan intenso”. Un enamoramiento que comienza cuando a Laura Jesson (Celia Johnson), que está en el andén de la estación de Mildford Junction, se le mete una carbonilla en el ojo al paso de un tren, razón por la que acude a la cantina a solicitar un vaso de agua para limpiárselo, momento en el que se le acerca el médico Alec Harvey (Trevor Howard). Y lo que empieza como una mera casualidad, con el paso de las semanas, tras diversas citas en la cantina de la estación mientras esperan a los trenes que les llevarán a sus respectivos destinos, comidas en un restaurante, visionado de varias películas en el cine y alguna que otra escapada al campo, se convierte en amistad y posteriormente en un amor apasionado.

La película está basada en una obra de teatro del dramaturgo Nöel Coward titulada Still Life (Naturaleza muerta), lo que explica en parte la gran importancia que el guion otorga a la ficticia estación de Milford Junction, hasta el extremo de que se puede afirmar objetivamente que es el tercer personaje de una obra en la que dos personas de clase media, ambas casadas y con dos hijos, se ven arrolladas por un amor que les impulsa a vivir un breve, secreto y socialmente inaceptable romance durante siete semanas. Situación que les obligará a elegir entre su felicidad, con el consiguiente dolor para sus familias, o dejar de verse para siempre. Dicha obra de teatro dio lugar a una adaptación televisiva de homónimo título con Sophia Loren y Richard Burton en 1974, y a la película Enamorarse (Falling in Love), una nueva versión, nunca reconocida como tal, protagonizada por Meryl Streep y Robert De Niro en 1984.  

Aunque la acción se sitúa antes de la Segunda Guerra Mundial, la película fue rodada durante la misma, razón por la que se eligió una estación que estuviera alejada del frente y consecuentemente con menores posibilidades de sufrir ataques aéreos. La elegida fue Carnforth, en Lancashire, hoy convertida en lugar de peregrinación para cinéfilos, algo que tanto la ciudad como la estación lucen con orgullo.

Estación de Carnforth. «Home of ‘Brief Encounter». carnforth.co.uk

Contada como un flashback en la que la voz en off de Laura Jensson, como si de su conciencia se tratara, le explica imaginariamente a su marido lo acontecido durante las siete semanas, Breve encuentro, Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1946, ha pasado a la historia del cine como una de las más delicadas y elegantes historias de amor imposible, y tensión sexual no resuelta. Toda una alegoría del amor prohibido con la que puede identificarse cualquier persona, independientemente de su orientación o identidad sexual. En este sentido, señalar que el propio Nöel Coward (cuya voz se escucha por la megafonía de la estación), era un homosexual en una época en la que la homosexualidad era delito. Baste recordar que, siete años después del estreno de la película, Alan Turing, padre de la computación y uno de los artífices de la derrota de la Alemania Nazi, fue condenado a castración química por dicho motivo.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Breve encuentro (Brief Encounter)
  • Director: David Lean
  • Guión: David Lean, Anthony Havelock-Allan, Ronald Neame
  • Música: Sergei Rachmaninoff
  • Fotografía: Robert Krasker (B&W)
  • Reparto: Celia Johnson, Trevor Howard, Stanley Holloway, Joyce Carey
  • País: Reino Unido       
  • Año: 1945
  • Duración: 85 minutos  
  • Género: drama romántico   

Un largo viaje (The Railway Man)

Jonathan Teplitzky (2013). «The Railway Man». filmaffinity.com

Durante la Segunda Guerra Mundial, entre 1942 y 1943, el ejército japonés construyó el Burma–Thailand Railway, conocido como el Death Railway (Ferrocarril de la Muerte), con el objetivo de enlazar Bangkok y Rangún para abastecer a sus tropas durante la Campaña de Birmania. En su construcción participaron más de 300.000 prisioneros de guerra y trabajadores forzados, de los cuales cerca de un tercio perdió la vida a causa del agotamiento, el cólera, la disentería, la desnutrición o los malos tratos. Entre los supervivientes se encontraba Eric Lomax, un tenaz oficial escocés y apasionado del ferrocarril que, a diferencia de la mayoría de sus compañeros, decidió romper décadas de silencio y relatar su experiencia en las memorias The Railway Man, publicadas en 1995.

Tomando como punto de partida este testimonio, Jonathan Teplitzky dirigió en 2013 Un largo viaje (The Railway Man), una película que alterna dos planos temporales: los años en que Lomax (Jeremy Irvine, en su juventud, y Colin Firth, en la madurez) permaneció prisionero de los japoneses y la etapa posterior de su vida, marcada por el encuentro con quien sería su segunda esposa, la enfermera canadiense Patti Wallace (Nicole Kidman), con la que contrajo matrimonio en 1983. Mediante esta estructura narrativa, el filme reconstruye el doble calvario del protagonista: el físico, derivado de las brutales torturas a las que fue sometido tras descubrir sus captores el minucioso plano que había elaborado del trazado ferroviario y la rudimentaria radio que había construido clandestinamente; y el psicológico, mucho más persistente, fruto de un trauma que siguió condicionando su existencia cuatro décadas después del final de la guerra.

La vida de Lomax experimenta un giro decisivo cuando descubre en las páginas del Japan Times que Takashi Nagase (Hiroyuki Sanada), el oficial japonés que había dirigido sus interrogatorios y torturas, trabaja ahora como guía en los escenarios donde se levantó el Ferrocarril de la Muerte. Movido por la necesidad de enfrentarse a su pasado, acepta reunirse con él en el puente sobre el río Kwai. Ese encuentro, inicialmente concebido como un ajuste de cuentas, termina convirtiéndose en un proceso de reconciliación, en un largo viaje hacia la aceptación del dolor y la posibilidad del perdón. Tras las reiteradas muestras de arrepentimiento de Nagase, Lomax dejó escrito en The Forgiveness Project: «Después de nuestro encuentro me sumí en un estado de paz y determinación. El perdón es posible cuando alguien está preparado para aceptar la disculpa».

Seleccionada para la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de San Sebastián de 2013, al que asistió Patti Wallace, Un largo viaje es un conmovedor drama sobre la memoria, el trauma y el poder reparador del perdón. Apoyada en las sobresalientes interpretaciones de Colin Firth, Nicole Kidman y Hiroyuki Sanada, la película destaca asimismo por la sobria y rigurosa recreación de unos hechos históricos cuya huella perdura mucho más allá del final de la contienda.

Teplitzky introduce, además, un sutil homenaje a David Lean, director de El puente sobre el río Kwai (The Bridge on the River Kwai): durante uno de los viajes de Lomax y Wallace, el tren pasa por la estación de Carnforth, en el condado de Lancashire, escenario donde Lean rodó Breve encuentro (Brief Encounter), una de las cumbres del cine británico. Este guiño cinéfilo establece un sugerente conexión entre dos películas unidas por el ferrocarril, aunque separadas por registros y emociones muy diferentes.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Un largo viaje (The Railway Man
  • Director: Jonathan Teplitzky
  • Guión: Frank Cottrell Boyce, Andy Paterson
  • Música: David Hirschfelder
  • Fotografía: Garry Phillips
  • Reparto: Colin Firth, Nicole Kidman, Jeremy Irvine, Stellan Skarsgård, Hiroyuki Sanada
  • País: Australia
  • Año: 2013
  • Duración: 116 minutos
  • Género: Drama, biografía, romance