
El viejo Expreso de la Patagonia. Paul Theroux. casadellibro.com
Con el fin de escribir El viejo Expreso de la Patagonia, libro de viajes que es un retrato del contiente americano hasta antes de comenzar el Mundial de Fútbol de Argentina 1978, el escritor norteamericano Paul Theroux se desplazó en tren desde la ciudad de Medford, en Boston, hasta Esquel, en la Patagonia. Desde un principio, sabía que no quería escribir sobre el hecho de llegar a un lugar. Le interesaba el trayecto en sí, no el destino. Con este propósito, provisto de un libro de Horarios Cook, un diario, diversas novelas de trama estructurada -para dotar de orden lo fortuito del viaje-, adoptando el rol de profesor de geografía y valiéndose de veintidós ferrocarriles, los mismos que dan nombre a cada uno de los capítulos en los que se divide el libro, realizó un periplo de más de 25.000 km durante seis meses.
Theroux afirma que viajar carece de sentido si no implica ciertos riesgos, de ahí que anhele un poco de peligro, un acontecimiento adverso, un intenso malestar y la experiencia de su propia soledad. La necesidad de buscar el magnetismo de lo exótico, sentir la emoción del explorador que ha dejado atrás a todo el mundo y está embarcado en una solitaria misión de descubrimiento en un lugar apartado. Incluso si todo ello conllevaba tantas satisfacciones como miedos, siendo el miedo a la muerte el más constante y aterrador.
Todo lo anterior resulta coherente, porque en el libro se dice que el hecho viajar en ferrocarril por Latinoamérica nunca es una tarea sencilla. A la impuntualidad de los trenes, sus averías, la ubicación de las estaciones, a menudo en los arrabales de pueblos y ciudades, la compleja orografía de los países…, hay que añadir el estigma de clase que observa asociado a los trenes. Solo los indigentes, los descalzos, los indios y los montañeses chiflados se aventuran a tomar trenes o saben algo de ellos.
Las dotes de observación y causticidad de Theroux son evidentes en todo momento. Así, al referirse al jazz, dice que su era fue también la del ferrocarril, porque sus músicos viajaban en tren o no viajaban, de modo que su bombeante tempo, su traqueteo y su solitario silbido se deslizaron en las composiciones musicales.
Otro ejemplo de su capacidad de observación es el apunte sobre la Costa de los Mosquitos: “Estábamos en la costa y viajábamos a lo largo de una playa llena de palmeras. Era la Costa de los Mosquitos, que se extiende de Puerto Barrios en Guatemala hasta Colón en Panamá. Es salvaje y parece el escenario perfecto para una historia de náufragos”. Años después, en 1981, publicó la novela La Costa de los Mosquitos, que Peter Weir convirtió en película, con Harrison Ford, River Phoenix y Hellen Mirren, en 1986.
La causticidad queda patente, entre otras, en sus reflexiones sobre el lobby de los agricultores norteamericanos, porque “se ha asegurado de que haya mexicanos que explotar, porque si no hubiera mexicanos que explotar ¿cómo recogerían sus cosechas esos negreros fondones?”. También cuando critica que “desde Guatemala a Argentina, casi todos los países están gobernados por tiranías esquilmadoras que solo sirven para convertir en inevitable la implacable venganza de la anarquía”.
Una de las grandes satisfacciones de su periplo fue reunirse con José Luis Borges en Buenos Aires. En las conversaciones compartió su admiración por dos referentes de la literatura de viajes: Robert Louis Stevenson y Rudyard Kipling, autores, respectivamente, de El emigrante aficionado y The King, obras de las cuales extrae las dos citas con las que comienza el libro.
La apasionada visión romántica de Theroux le lleva a considerar que los mejores trenes reducen el placer de viajar, de ahí que apueste por lo peores, es decir, los que atraviesan los paisajes más interesantes. Dicha pasión es una constante en su obra. Antes de editar El viejo Expreso de la Patagonia, había publicado El gran bazar del ferrocarril en 1975. Luego vendrían En el gallo de hierro (1988), Tren fantasma a la Estrella de Oriente (2008) o El último tren a la zona verde (2013).
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
- Autor: Paul Theroux
- Título original: The Old Patagonian Express
- Año de publicación: 1979
- Título: El viejo Expreso de la Patagonia
- Editorial: Santillana Ediciones Generales, S.L.
- Año de edición: 2009
- Páginas: 630























