Gregg Allman, uno de los dos hermanos fundadores de la Allman Brothers Band, solía afirmar que hablar de rock sureño es casi una redundancia, pues el rock, en esencia, nació en el sur de Estados Unidos. Y no le faltaba razón: se trata de un género fácil de reconocer, un cruce vibrante de blues y rock aderezado con country, boogie y una actitud desenfadada que lo hace inmediato y contagioso. Alcanzó su apogeo en la década de 1970, pero comenzó a desdibujarse en la de 1980, lastrado por la derrota del georgiano Jimmy Carter frente a Ronald Reagan, la bancarrota de Capricorn Records—el sello que más lo impulsó—y, sobre todo, por la evolución natural de muchas bandas que empezaron a explorar nuevos horizontes sonoros.
Para recorrer la historia del rock sureño es imprescindible empezar por quienes cimentaron el estilo y lo elevaron a la categoría de mito: The Allman Brothers Band. En 1994 publicaron Where It All Begins, disco que incluye All Night Train, una canción en la que Gregg Allman convierte el tren del título en metáfora de la pesadilla que supuso su larga lucha contra las drogas.

The Allman Brothers Band – Where It All Begins (1994): «All Night Train». Discogs.com
A su lado en el altar sureño se encuentra Lynyrd Skynyrd, grupo que encarna como pocos la identidad del Sur. Mientras The Allman Brothers Band incorpora al rock elementos jazzísticos y largas improvisaciones, Skynyrd apuesta por un sonido más crudo y poderoso. Ícono del orgullo sureño —y a menudo objeto de polémica—, el grupo protagonizó un célebre intercambio musical con Neil Young: a la crítica del canadiense en Southern Man respondió con el ya inmortal Sweet Home Alabama. Su álbum debut llevaba por título cómo pronunciar su nombre: Pronounced ‘Lĕh-‘nérd ‘Skin-‘nerd. Entre sus canciones destaca Tuesday’s Gone, una de las piezas imprescindibles del género, que narra la partida de una mujer llamada Tuesday y el deseo del protagonista de tomar un tren que lo aleje de todo.

Lynyrd Skynyrd – Pronounced ‘Lĕh-‘nérd ‘Skin-‘nerd (1973): «Tuesday’s Gone». Discogs.com
Otra formación capital es The Marshall Tucker Band, bautizada en honor al propietario del local donde ensayaba. En 1973 lanzó su primer disco el cual presentó durante una gira en la que actuaba como artista invitado de la Allman Brothers Band. De ese álbum surge Can’t You See, uno de esos temas capaces de poner a todo el mundo a mover la cabeza desde el primer compás y que invita a preguntarse qué puede haber hecho una mujer para que su hombre implore a Dios ser testigo de aquello que lo empuja a subir a un tren de mercancías rumbo a Georgia.

The Marshall Tucker Band – The Marshall Tucker Band (1973): «Can’t You See». Discogs.com
Paradigma de la evolución del género es Blackfoot, banda que se orientó hacia el rock duro y encontró ahí sus mayores éxitos. Su álbum Strikes incluye Train, Train y Highway Song. La primera se abre con su célebre solo de armónica que imita el sonido de una locomotora de vapor, y cuenta la historia de un hombre decidido a seguir a la mujer que toma el tren de medianoche hacia Memphis.

Blackfoot – Strikes (1979): «Train, Train». Discogs.com
Derrotados en la Guerra de Secesión y marginados por la industria del rock, los Estados del Sur experimentaron su renacimiento musical gracias a una serie de bandas que hicieron bandera de la devoción a ultranza por su tierra, la conciencia de su pasado, el orgullo de su origen y un fuerte sentimiento de hermandad; bandas que encontraron en el ferrocarril la inspiración para algunas de sus composiciones más representativas.