
Emilia Pardo Bazán. Un viaje de novios. alianzaeditorial.es
El ferrocarril fue un motivo recurrente en la obra de Emilia Pardo Bazán (A Coruña, 1851–Madrid, 1921). Aparece en la colección de cuentos Sud-Express, en los libros de viajes Por Francia y Alemania, Al pie de la Torre Eiffel y Por la España pintoresca, así como en su segunda novela, Un viaje de novios, una obra que cuestiona la institución matrimonial tradicional del siglo XIX cuando esta se apoya en intereses económicos o sociales más que en el afecto.
Parcialmente inspirada en las estancias de la autora en el balneario francés de Vichy, adonde acudió para tratar dolencias hepáticas, Un viaje de novios combina elementos del libro de viajes y de la novela romántica. En ella se manifiestan el cosmopolitismo de Pardo Bazán, su conocimiento de la red ferroviaria europea y su contribución decisiva a la introducción del naturalismo en España, un movimiento literario surgido en Francia a mediados del siglo XIX que aspiraba a representar la realidad mediante un análisis social, psicológico e histórico riguroso. Estos análisis le permiten retratar tanto la realidad exterior como la interior de sus personajes.
La obra se articula en catorce capítulos claramente bipartitos. Los siete primeros relatan el trayecto en tren desde León hasta Bayona y Biarritz, con un tono cercano a la literatura de viajes: descripciones paisajísticas, apuntes históricos y observaciones sobre la experiencia ferroviaria en el último tercio del siglo XIX. Este recorrido no es solo geográfico, sino también narrativo, pues sirve para presentar a los personajes y anticipar los conflictos morales y emocionales que vertebran la novela.
En el centro del relato se sitúa Lucía González, una joven de dieciocho años, profundamente religiosa e ingenua, que acepta un matrimonio de conveniencia impulsado por su padre. Pardo Bazán construye en Lucía uno de los personajes femeninos más complejos de la narrativa del siglo XIX, atrapada entre sus aspiraciones personales y las exigencias sociales. Frente a ella se alza Aurelio Miranda, marido cuarentón y oportunista, que ve en el enlace una tabla de salvación económica y vital. Completa el triángulo Ignacio Artegui, médico carlista de temperamento pesimista, cuya influencia intelectual y emocional sobre Lucía se intensifica a lo largo del viaje.
Los siete capítulos finales, ambientados en Vichy y París, abandonan el tono viajero para adentrarse de lleno en la novela romántica y psicológica. La evolución interior de Lucía —de la alegría inicial a una melancolía introspectiva— corre paralela al progresivo desenmascaramiento de Aurelio, cuyo interés real reside en el juego y el ocio nocturno. La tensión culmina en un episodio de violencia machista que la autora presenta con crudeza naturalista, denunciando una concepción de la autoridad marital que, por desgracia, conserva resonancias contemporáneas.
A finales del siglo XIX, el viaje de novios era en España una costumbre poco frecuente y considerada extranjerizante, más aún si implicaba desplazarse en tren hasta París. Sin embargo, Emilia Pardo Bazán fue siempre una mujer adelantada a su tiempo. Con apenas veinte años recorrió Europa junto a su marido, José Quiroga, y frecuentó museos y bibliotecas. En viajes posteriores trató personalmente a figuras como Victor Hugo y Émile Zola. En 1883, ya con tres hijos, se separó, y fueron muy comentadas sus relaciones con José Lázaro Galdiano y Benito Pérez Galdós. Firme defensora de los derechos de la mujer, ejerció como catedrática de Lenguas Neolatinas en la Universidad Complutense de Madrid, aunque en hasta tres ocasiones se le negó el ingreso en la Real Academia Española.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS
- Autora: Emilia Pardo Bazán
- Título: Un viaje de novios
- Editorial: Alianza Editorial
- Año de edición: 2003
- Páginas: 332