Memorias de una madame americana

Nell Kimball. Memorias de una madame americana. amazon.es

El grupo holandés Shocking Blue ha pasado a la historia gracias a composiciones como Never Marry a Railroad Man (Nunca te cases con un ferroviario), con la que logró ser número 1 en diversos países. Dado que editó la canción en 1967, difícilmente podía conocer el contenido del libro de Nell Kimball Memorias de una madame americana, porque fue publicado tres años después, pero, de haberlo conocido, seguro que habría encontrado más argumentos para sustentar su consejo.

En 1869, por recomendación de una tía suya, prostituta de profesión, Nell Kimball (Illinois, 1854 – Florida, 1936), comienza a trabajar en uno de los prostíbulos más lujosos de Saint Louis. Hecho que supone huir del mundo rural, de la brutalidad de su padre y también de la posibilidad de verse rodeada de una docena de hijos con solo 30 años. Su gran profesionalidad y determinación hace que a los 24 dirija uno de los mejores burdeles de Nueva Orleans, actividad en la que permanecerá hasta que la prostitución  sea prohibida en dicho Estado, lo cual ocurre en 1917.

Entre 1918 y 1922 escribe Memorias de una madame americana, la narración de su vida, primero como prostituta de un burdel de lujo y más tarde como propietaria de diversos locales de igual suntuosidad. Aunque carece de formación, su contacto con relevantes personalidades políticas, empresariales, judiciales, policiales…, unido a su inteligencia natural, convierten sus memorias en una sorprendente y sagaz mirada de los EE. UU. a finales del XIX y principios del XX. En ellas revela el lado íntimo y en ocasiones oscuro de importantes personalidades, analiza los entramados sociales que permiten mantener la apariencia de respetabilidad y describe la prostitución con objetividad y detallismo profesional; con distancia y sin sentimentalismos.  

Uno de los aspectos más llamativos del libro son sus continuas referencias al mundo ferroviario. Desde sus inversiones en acciones de compañías ferroviarias, hasta las disputas y coaliciones de los cuatro grandes magnates ferroviarios de la época: James Hill, Edward Harriman, Jason Gould y Collis Huntington; pasando por el origen de los barrios rojos. Según Kimball, la historia se remonta a los primeros días del ferrocarril en Kansas City donde los trenes de mercancías se detenían en los depósitos de trenes toda la noche. Los guardafrenos, que llevaban faroles rojos para hacer señas, solían visitar a menudo los prostíbulos que estaban cerca del depósito de Kaycee, y colgaban sus faroles fuera de la casa que elegían. Era trabajo de los gestores ferroviarios mandar a los avisadores a dondequiera que hubiera una luz roja para advertir a los guardafrenos de que los trenes estaban listos para partir.

Debido a su estrecha relación con el ferrocarril y a su condición de usuaria habitual en desplazamientos de larga distancia, no sorprende que Nell Kimball eligiera el tren para dirigirse a su retiro en Florida. Falleció a los ochenta años sin llegar a ver publicadas sus memorias, consideradas demasiado atrevidas para la época. Estas constituyen un testimonio pionero sobre el trabajo sexual, la autonomía femenina y las tensiones entre moralidad pública y experiencia privada. Su narrativa rompe con los tabúes de su tiempo y ofrece una visión compleja y matizada de la prostitución en la sociedad estadounidense decimonónica.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Autora: Nell Kimball
  • Título: Memorias de una madame americana   
  • Editorial: Sexto Piso
  • Año de edición: 2007
  • Páginas: 376

Rock ferroviario europeo: bendita diversidad continental

Es impensable concebir el desarrollo económico de los siglos XIX y XX sin la presencia del ferrocarril, el medio de transporte más eficiente y ecológico para trasladar personas y mercancías por vía terrestre. Aunque nacido en Gran Bretaña -lo que posiblemente sea la causa de la copiosa producción de “railway music” anglosajona-, un recorrido por los países de la Europa continental demuestra que el leitmotiv ferroviario es omnipresente. 

Una de las canciones más celebradas del pop europeo se la debemos a la banda holandesa Shocking Blue, que logró el número uno en diversos países con su celebérrima Never Marry a Railroad Man (Nunca te cases con un ferroviario). Esta composición, en un sentido estricto, expone claramente las implicaciones de casarse con un ferroviario, pero en un sentido más amplio, es toda una advertencia de lo poco aconsejables que pueden ser algunos hombres como parejas estables.

Shocking Blue. Never Marry a Railroad Man. Discogs.com

Más interesados en viajes con encanto que en advertencias, el grupo italiano Pooh narra en Orient Express la historia de una pareja de desconocidos que coinciden en el mencionado tren. Tras una larga conversación, la chica desaparece entre la multitud en la estación de destino y deja perplejo a su interesado compañero de viaje. La canción aparece incluida en su disco Un po’ del nostro tempo migliore, publicado en 1975, el cual, debido a sus delicadas orquestaciones y bellas armonías vocales, coquetea con el rock sinfónico característico de la época.

Pooh. Un po’ del nostro tempo migliore. Discogs.com

Inspirándose también en el Orient Express, el francés Jean Michael Jarre ofrece su particular visión del mítico tren en un vibrante instrumental electrónico de pegadiza melodía. Un perfecto ejemplo de la obra de un artista que sigue encandilando a millones de personas con sus discos y sus espectaculares recitales masivos.

Jean-Michel Jarre. Orient Express. Discogs.com

De la misma forma que Jean Michael Jarre puede congregar a millones de personas, José “Zeca” Afonso movilizó a todo un país con su canción Grândola, Vila Morena, porque fue la señal que dio inicio a la Revolución de los Claveles en Portugal, el 25 de abril de 1974. En su amplio repertorio encontramos No comboio descendente, de su disco Eu vou ser como a toupeira, tema basado en un poema de Fernando Pessoa, que aborda la saudade derivada de la pérdida de la infancia. 

José Afonso. Eu vou ser como a toupeira. Discogs.com

Una revolución mucho más tranquila fue la que lideró el trío A-HA que, a mediados de la década de 1980, proporcionó a Noruega un protagonismo musical hasta entonces desconocido. Su disco de debut, editado en 1985, incluye Train of Thought, un tren de pensamientos basados en textos de Fyodor Dostoevsky, Knut Hamsum y Gunvor Hofmo. A pesar de su complejidad, la canción alcanzó el número 8 en las listas británicas.

A-HA. Train of Thought. Discogs.com

Se suele considerar The Carrollton March, de Arthur Clifton, escrita con motivo de la inauguración de la línea ferroviaria entre Baltimore y Ohio el 4 de julio de 1828, como la composición más antigua de la “railway music”. Es decir, 150 años más antigua que cualquiera de los temas anteriormente analizados, lo que viene a demostrar que el magnetismo del ferrocarril traspasa tiempos, modas y fronteras.