La mirada ferroviaria de Robert Capa en la Guerra Civil Española

Gerda Taro y Endere Ernö Freidamn. París, 1936. bbc.com

Robert Capa es una de las figuras más influyentes del fotoperiodismo del siglo XX. Su estrecha relación con España —y especialmente con la Guerra Civil (1936-1939)— marcó un hito en la conciencia internacional y en la construcción de la memoria visual del conflicto. Sus fotografías, con una clara postura antifascista, se convirtieron en iconos que apelaban a la solidaridad internacional y denunciaban la brutalidad de la guerra. Esta dimensión se vio fortalecida en 2007 con el hallazgo de las llamadas «maletas mexicanas», que contenían más de 4.000 negativos inéditos de la contienda.

Pero ¿quién era realmente Robert Capa? Bajo ese nombre se escondía, en sus inicios, una identidad ficticia: la de un supuesto fotógrafo norteamericano de prestigio, creada con la intención de facilitar la venta de imágenes a agencias europeas. En realidad, se trataba de una marca profesional compartida por dos jóvenes exiliados en París tras la llegada de Hitler al poder: el húngaro judío Endre Ernö Friedmann (nacido en Budapest en 1913) y la alemana Gerta Pohorylle, más conocida como Gerda Taro (nacida en Stuttgart en 1910).

En 1936, Friedmann y Taro viajaron a España para cubrir la Guerra Civil, un conflicto que consideraban crucial en la lucha contra el fascismo. Durante su estancia, documentaron los frentes de combate, el sufrimiento de la población civil y la vida cotidiana de los milicianos republicanos. Así, por ejemplo, fotografiaron los trenes que, en los primeros meses de 1936 y 1937, transportaban columnas de milicianos voluntarios desde las ciudades y zonas de reclutamiento hacia distintos frentes, como el de Aragón.

Salida para el frente de un tren con tropas republicanas. Barcelona, agosto de 1936. icp.org

Los trenes constituían un medio de transporte habitual, tanto para las tropas como para el armamento y las provisiones. Los momentos de partida solían estar cargados de una fuerte carga emocional: despedidas, incertidumbre, temor, esperanza y sentimientos de patriotismo se entremezclaban en cada salida.

Miliciano republicano besando a una niña antes de la partida de un tren militar hacia el frente. Barcelona, agosto de 1936. icp.org

No pasaron por alto el papel que desempeñaron las mujeres en las milicias, especialmente al inicio del conflicto, cuando participaron activamente en el combate, así como en tareas sanitarias, logísticas, de propaganda y apoyo. En sus fotografías, la figura de la miliciana fue representada con frecuencia como un símbolo de emancipación y de igualdad, de la España por la que se luchaba.

Miliciana y miliciano republicanos abrazándose antes de la partida de un tren militar hacia el frente de Aragón. Barcelona, agosto de 1936. icp.org

Ambos fotógrafos se acercaban al peligro, pero también a la humanidad que lo habitaba. Buscaban mostrar aquello que otros no veían. Su estilo se caracteriza por la espontaneidad, la inmediatez y un profundo dramatismo emocional. No perseguían únicamente la belleza estética, sino capturar el momento decisivo: un testimonio visual que funcionara como memoria y advertencia. Casos paradigmáticos son las conmovedoras imágenes de cuatro personas que huyen con lo puesto de los bombardeos franquistas por la vía de Córdoba a Almorchón, así como la de la muerte de un miliciano, capturadas en la misma localidad y el mismo día.

Mujer con un bebé en brazos, hombre y niña pequeña junto a las vías del tren huyendo de los bombardeos nacionales. Espejo (Córdoba)  5 de septiembre de 1936. icp.org

Muerte de un miliciano. Espejo (Córdoba), 5 de septiembre de 1936. icp.org

Trabajaban de forma conjunta, hasta el punto de intercambiar cámaras, lo que dificulta la atribución precisa de algunas de sus fotografías. Todas eran firmadas bajo el nombre de Robert Capa, reforzando así la idea de una autoría colectiva que, más allá del nombre, expresaba una mirada profundamente comprometida. Se sumergían por completo en los conflictos que documentaban, compartiendo el destino de los soldados y civiles que retrataban. Su compromiso alcanzó el extremo de la tragedia: ella murió en 1937, durante la batalla de Brunete, al ser arrollada por un tanque republicano; él falleció en 1954, en Vietnam del Norte, tras pisar una mina mientras acompañaba a una patrulla del ejército francés.

Antes de su muerte, Friedman, siempe como Robert Capa, había trabajado en frentes tales como la invasión japonesa en China, la Segunda Guerra Mundial o la primera guerra árabe-israelí. También había contribuido a  fundar la agencia Magnum Photos.

Su legado no solo está en sus imágenes, sino también en su célebre declaración: “Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, es que no estás lo suficientemente cerca.”