Gigantes del soul ferroviario

Aunque está comúnmente aceptado que el primer tema soul fue I Got a Woman, grabado por Ray Charles en 1954, lo cierto es que quien ha pasado a la historia como el gran arquitecto del género es Sam Cooke. En 1964, año de su fallecimiento, y antes de que sellos discográficos como Motown, en Detroit, y Stax, en Memphis, se consolidaran como auténticos embajadores del estilo, Cooke ya era una estrella consagrada. Procedente del góspel, supo trasladar la espiritualidad y la emoción del canto religioso al terreno profano, sentando las bases del soul moderno. En Cool Train, canción que narra la historia de un hombre que ruega al tren que traiga a su amada de vuelta con cuidado —y que silbe alto y fuerte para que todo el mundo sepa que ha regresado—, Cooke ofreció un ejemplo perfecto de su elegancia interpretativa y de su habilidad para dotar de emoción a un tema de inequívoco acento ferroviario.    

    Sam Cooke. Frankie and Johnny + Cool Train, 1963. Discogs.com

Si Sam Cooke vivió apenas 33 años, la vida de Otis Redding fue todavía más breve: falleció con solo 26. Aun así, su legado es tan inmenso que la revista Rolling Stone lo considera el cantante de soul más importante de la historia. En 1967 grabó junto a Carla Thomas el icónico álbum del soul de Memphis King & Queen, un disco fundamental que reúne doce clásicos del género. Entre ellos destaca Are You Lonely For Me, una canción que retrata a un joven triste y solitario que regresa en tren a Jacksonville y se pregunta si su chica le estará esperando, condensando en pocos minutos anhelo, vulnerabilidad y esperanza.

Otis Redding, Carla Thomas. King & Queen. Are You Lonely for Me, 1967. Wikipedia.org

De la influencia de Sam Cooke y Otis Redding da fe Al Green, el gran artista soul de los primeros años de la década de 1970, que fusionó la intensidad de Memphis con la suavidad de Filadelfia. Su estilo es una síntesis de elementos góspel,  gemidos, voz en falsete, coros sexys y exuberantes arreglos cuerda, que lo han convertido en un artista constantemente imitado y genuino representante de la llamada quiet storm (subgénero que se caracteriza por ser suave, relajado y romántico). Su primer disco de larga duración fue Back up Train, título que también da nombre al tema que abre el disco. En él, el protagonista, sumido en la soledad, implora al maquinista que dé marcha atrás y lo lleve de regreso a casa para reunirse con su amada, reforzando una vez más la figura del tren como metáfora del deseo, la espera y el retorno.

Al Green. Back up Train. Back up Train, 1967. Wikipedia.org

A la hora de analizar la evolución del soul es de justicia mencionar a The Temptations. Además de crear auténticas suites de casi 12 minutos, como la memorable Papa Was A Rolling Stone, introdujeron la psicodelia en el soul. Un claro ejemplo de esto es Friendship Train, una canción con gran carga social que editaron en 1970. En ella, el tren simboliza la justicia, la libertad, la armonía, la paz y el amor, en un momento en el que la sociedad americana se hallaba en una situación muy convulsa tras el asesinato de Martin Luther King y la Guerra de Vietnam.  

The Temptations. Psychedelic Shack. Friendship Train, 1970. Discogs.com

También es de justicia mencionar el Sonido Filadelfia, a la hora de analizar la evolución del soul, porque al acentuar la base rítmica y sentar las bases de la fiebre del sábado noche que estaba a punto de estallar, propició su declive en la segunda mitad de la década de 1970. Fue creado por los productores Kenny Gamble y Leon Huff, quienes, en 1974, lograron uno de sus numerosos éxitos con TSOP (The Sound Of Philadelphia), un cuasi instrumental  con lujosos arreglos de viento y cuerda, que definió el subgénero y fue la sintonía del programa televisivo Soul Train. Interpretada por MFSB (Mother, Father, Sister, Brother), y las voces del trío femenino The Three Degrees, fue la primera canción discotequera en alcanzar el número uno en el Billboard americano.

MFSB. Love Is the Message. TSOP (The Sound Of Philadelphia), 1973. Wikipedia.org

El soul surgió en los Estados Unidos en la década de 1950 y, con el tiempo, se consolidó como un género de gran popularidad, con el ferrocarril como uno de sus símbolos más recurrentes. Inicialmente, se presentó como un vehículo perfecto para la expresión de emociones intensas. Sin embargo, en la década siguiente su espectro se amplió a la lucha por la igualdad y la justicia, en el contexto del movimiento por los derechos civiles. Y en la década de 1970 se expandió a través del funk y la música disco, en una evolución constante que alcanza hasta nuestros días.