Train Dreams (Sueños de trenes)

Sueños de trenes. Clint Bentley, 2025. filmaffinity.com

El ferrocarril fue un elemento decisivo en la conquista del Oeste de Estados Unidos, un proceso que se extendió desde mediados del siglo XIX hasta los albores del XX. No solo permitió la consolidación territorial del país, sino que aceleró la colonización, el desarrollo económico y la integración de regiones vastas y hasta entonces aisladas. Sin embargo, ese impulso modernizador también trajo consigo grandes conflictos y profundas transformaciones sociales y culturales.

La película Sueños de trenes, adaptación de la novela corta homónima de Denis Johnson dirigida por Clint Benteley, describe ese proceso. Se tata de un western, que desde una perspectiva melancólica y profundamente poética, aborda la soledad del ser humano frente al avance del tiempo y la modernidad.

A lo largo de ochenta años, el film recorre la vida de Robert Grainier (Joel Edgerton): desde su llegada en tren a la pequeña localidad de Fry, en el estado de Idaho —con un cartel identificativo colgado del cuello, a bordo de un convoy de la Great Northern Railway—, hasta sus últimos viajes en ese mismo ferrocarril rumbo a Spokane, en el estado de Washington, donde un día contempla por televisión el histórico viaje espacial del astronauta John Glenn.

Tras abandonar la escuela en la adolescencia y atravesar una etapa sin rumbo, se incorpora al mundo laboral como ferroviario en el Spokane International Railway. Un día es testigo de cómo un trabajador chino es arrojado desde un puente de caballete de madera, un episodio que le deja profundamente atormentado. Desde entonces, le persiguen visiones y sueños recurrentes en los que ve al hombre asiático arrollado por un tren.

Más tarde, se emplea como leñador de temporada, un oficio que, al igual que en su etapa como ferroviario, le ofrece una visión directa de cómo el avance del ferrocarril, sumado a las crecientes demandas industriales y bélicas de madera, transforma de manera irreversible no solo los bosques, sino también el paisaje, la economía y, por supuesto, las vidas de las personas.

Un año, al regresar a casa, Grainier descubre que su cabaña ha sido arrasada por un gran incendio forestal y que su esposa, Gladys Olding (Felicity Jones), y su hija han desaparecido. Interpreta la tragedia como una suerte de castigo por el linchamiento del ferroviario chino. Hechos todos ellos que marcarán su existencia de manera irreversible y le empujarán hacia una vida de trabajos ocasionales y un aislamiento casi ermitaño.

Al final de su trayectoria vital, Grainier —que encarna el reverso del sueño americano, el de quienes quedaron al margen de la prosperidad que ayudaron a construir— parece alcanzar una serena aceptación de lo vivido: la dureza de una infancia sin padres, la fugaz pero intensa felicidad conyugal y el dolor por la pérdida de lo más querido.

Ganadora de numerosos premios y aclamada por la crítica, Sueños de trenes podría ampliar su palmarés en la 98.ª edición de los premios Óscar, donde aspira a galardones tan relevantes como mejor película, mejor guion adaptado, mejor fotografía y mejor canción original. Un filme de gran belleza y ritmo pausado cuyo corolario es tan sencillo como contundente: el tiempo no se detiene y la vida continúa, aunque el progreso nos deje atrás, los sueños no siempre se cumplan y la pérdida y la soledad se conviertan en nuestros compañeros de viaje.

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Train Dreams (Sueños de trenes)
  • Director: Clint Bentley
  • Guion: Clint Bentley y Greg Kwedar
  • Música: Bryce Dessner
  • Fotografía: Adolpho Veloso
  • Reparto: Felicity Jones, Joel Edgerton, Kerry Condon, William H. Macy, Nathaniel Arcand
  • País: Estados Unidos     
  • Año: 2025
  • Duración: 102 minutos  
  • Género:  western dramático