Mark Knopfler, el guitarrista del pellizco mágico, mostró interés por el ferrocarril como motivo central de sus canciones desde muy temprano, algo que queda patente en el boogie rock Eastbound Train, cara B del single Sultans of Swing y una de sus primeras grabaciones al frente de Dire Straits, la banda que pasó en pocos años de una situación económica crítica a convertirse en uno de los grandes estandartes del rock de estadios durante la década de 1980. La letra expresa su deseo de volver a ver a una mujer, usuaria de la estación de New Cross, cuyos trayectos eran parcialmente coincidentes en un “tren hacia el este”.

Dire Straits – «Sultans of Swing» + «Eastbound Train» (1978). Discogs.com
Para disfrutar de la música sin la presión del éxito masivo de Dire Straits, Knopfler forma en 1990 The Notting Hillbillies, un proyecto centrado en estilos tradicionales como el country, el folk, el blues y otras músicas de raíz americana. El grupo publica un único álbum, Missing… Presumed Having a Good Time, cuyo primer corte es Railroad Worksong, un canto de trabajo tradicional que narra la historia de un obrero ferroviario cansado y mal pagado, que encuentra una esperanza desafiante y una posible vía de escape en su fiel martillo. Este se convierte en símbolo de la dureza de su vida, del orgullo por su oficio, del conflicto emocional (llorar en lugar de reír) y de un deseo desesperado de libertad, o incluso de venganza.

The Notting Hillbillies – Missing… Promised Having a Good Time (1990): «Railroad Worksong». Wikipedia.org
Los proyectos se suceden y, si se dejan al margen las numerosas bandas sonoras que compone para el cine, puede afirmarse que su carrera en solitario comienza oficialmente en 1996 con el álbum Golden Heart. Los nuevos trabajos conservan su inconfundible estilo guitarrístico y su capacidad narrativa, pero adoptan un enfoque más personal, tranquilo y reflexivo. El ferrocarril como leitmotiv aparece de nuevo en Marbletown, una canción de aire folk incluida en The Ragpicker’s Dream. En ella, el protagonista es un hobo (un vagabundo o trabajador temporal que viaja sin billete en trenes de mercancías), que se mueve sin cesar en busca de refugio y que a menudo encuentra un consuelo temporal en los cementerios, en las “ciudades de mármol”. La canción subraya así la paradoja de buscar reposo en un lugar concebido para el descanso eterno.

Mark Knopfler – The Ragpicker’s Dream (2002): «Marbletown». Wikipedia.org
Con regularidad periódica, publica nuevos discos y así en 2024 edita One Deep River, un álbum que incluye Before My Train Comes, una reflexión sobre la vida, la pérdida y las despedidas. En ella, el “tren que llega” simboliza la muerte o un cambio radical, generando la urgencia de decir lo que no se ha dicho y de atesorar recuerdos antes de que sea demasiado tarde.

Mark Knopfler – One Deep River (2024): «Before My Train Comes». Wikipedia.org
El mismo disco incluye también Tunnel 13, una canción que remite a una tragedia ferroviaria que Knopfler termina vinculando simbólicamente con su guitarra en los dos versos finales. En 1923, en el mencionado túnel del Southern Pacific Railroad, situado en las montañas Siskiyou de Oregón, los hermanos DeAutremont, atraídos por el rumor de que un vagón postal transportaba oro, decidieron asaltar un tren. El golpe derivó en una masacre tan absurda como inútil: no había oro, y el asalto se saldó con la muerte del maquinista, el fogonero, el guardafreno y un empleado postal. Años más tarde, las vigas de redwood (un tipo de secuoya), del túnel fueron reutilizadas por lutieres para fabricar instrumentos, lo que explica el final de la canción:
Tunnel 13 is the place in the song
Where the beautiful redwood for my guitar came from.

Mark Knopfler – One Deep River (2024): «Tunnel 13». Wikipedia.org
Knopfler es un artista que a lo largo de sus distintas etapas musicales ha poblado sus canciones de personajes que transitan por el mundo ferroviario, desde el propio artista hasta el hobo, del obrero al testigo de la tragedia. A través de ellos, articula relatos de encuentros fugaces, trabajos extenuantes, huidas y pérdidas, y da voz también a episodios de memoria histórica, consolidando al ferrocarril como un eje narrativo y emocional de su universo creativo.