
The Polar Express. Robert Zemeckis, 2004. FilmAffinity.com
Tras las exitosas colaboraciones en Forrest Gump y Náufrago, el director Robert Zemeckis y el actor Tom Hanks volvieron a unir sus fuerzas en The Polar Express, un largometraje realizado mediante tecnología de captura de movimiento, que transforma a los actores en personajes animados conservando gran parte de los matices de la imagen real. Basado en el libro infantil The Polar Express, escrito e ilustrado por Chris Van Allsburg, la película narra la historia de un niño de nueve años que atraviesa una crisis de fe motivada por los rumores que ponen en duda la existencia de Papá Noel. Esa incertidumbre le impulsa a emprender un viaje extraordinario a bordo del mágico Polar Express, para descubrir la verdad por sí mismo.
En su papel de interventor y guía del viaje, Tom Hanks recoge a los niños que participarán en este trayecto de ida y vuelta que el Polar Express realiza en Nochebuena. El recorrido se convierte en una sucesión de aventuras y situaciones fantásticas; en una auténtica montaña rusa emocional que funciona, al mismo tiempo, como un viaje de iniciación y autodescubrimiento, con una clara dimensión espiritual. Esta idea queda bien resumida en las palabras del propio Hanks: «Los trenes son maravillosos. Es importante saber a dónde van, pero lo más importante es decidirse a subir a ellos», una metáfora que trasciende el relato para aludir a las decisiones vitales y a la apertura a lo desconocido.
Sería simplista afirmar que la película está dirigida únicamente a niños preadolescentes que comienzan a dejar de creer en Papá Noel y en el espíritu navideño, o que trata exclusivamente sobre la pérdida de la inocencia infantil y la aparición de la duda. En realidad, The Polar Express va mucho más allá: es, esencialmente, una reflexión sobre el acto de creer. Así, a lo largo del metraje se suceden referencias al escepticismo de los incrédulos, a la idea de que las cosas más reales son, en ocasiones, las que no pueden verse, y a la necesidad de creer sin pruebas visibles.
Mención especial merece el riguroso tratamiento de los aspectos ferroviarios, supervisados por el Steam Railroading Institute. Destaca, en primer lugar, la fiel reproducción de la locomotora Pere Marquette 1255, que estuvo en funcionamiento durante las décadas de 1940 y 1950 y que actualmente realiza recorridos turísticos en la región de los Grandes Lagos. En segundo lugar, resulta notable el uso de una placa giratoria para reencaminar un vagón que se había desenganchado de la composición del Polar Express, así como la utilización de una dresina para reincorporarlo al tren. Finalmente, llama la atención la inclusión de una suerte de sistema similar al Hyperloop, concebido nueve años antes de su presentación pública por Elon Musk, que los protagonistas utilizan durante un vertiginoso trayecto dentro del Círculo Polar Ártico.
The Polar Express está considerada una de las películas navideñas más exitosas y emblemáticas de todos los tiempos. En 2005 obtuvo, entre otros reconocimientos, el premio BAFTA a la mejor película animada y el Grammy a la mejor canción escrita para una película, televisión u otro medio visual, gracias al tema Believe (Creer). En definitiva, se trata de una obra que apuesta decididamente por la magia de la Navidad, una magia que no se ve, sino que se siente en el corazón, y cuyo espíritu queda simbolizado en los cascabeles del trineo de Papá Noel: un sonido que solo pueden escuchar aquellas personas que, pese al paso del tiempo, conservan la capacidad de creer.
FICHA TÉCNICA:
- Título: The Polar Express
- Director: Robert Zemeckis
- Guion: Robert Zemeckis, William Broyles Jr.
- Música: Alan Silvestri
- Fotografía: Don Burgess
- Reparto: Tom Hanks, Daryl Sabara, Michael Jeter, Peter Scolari, Nona Gaye, Eddie Deezen, Charles Fleischer
- País: Estados Unidos
- Año: 2004
- Duración: 100 minutos
- Género: Animación, aventura