
La Frontera. Tren de Medianoche. Discogs.com
En 1986, España acabó definitivamente con su aislacionismo internacional y se alineó con los países más influyentes de Occidente, al adherirse a la Comunidad Económica Europea y votar mayoritariamente “sí” en el referéndum sobre su permanencia en la OTAN. Estos acontecimientos marcaron un punto de inflexión, que culminaron con la organización de los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla en 1992, además de consolidar la nueva imagen del país en el escenario mundial.
El fin del aislacionismo impregnaba todos los aspectos de la sociedad española, que pasó de ser un país pacato a ser uno de los más avanzados del mundo en libertades, derechos y tendencias. Así, por ejemplo, el machismo atávico comenzaba a ceder terreno ante una incipiente metrosexualidad, ejemplificada en el doliente protagonista de la canción Tren de medianoche del grupo La Frontera. Simultáneamente, se fortalecía la autoafirmación de la mujer, como lo demuestran las canciones No me importa nada y El tren de Luz Casal, incluidas en su disco Luz V, que le granjearon el favor de las feministas. Mientras que No me importa nada aborda la indiferencia femenina ante una antigua pareja, El tren destaca la proactividad de una mujer que asume su liderazgo en las relaciones personales e invita a una potencial pareja a subirse a su tren, a compartir vida y experiencias.
No cabe duda que los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla fueron dos hitos de relevancia mundial, pero el primer viaje comercial del AVE entre Madrid y Sevilla, el 20 de abril de 1992, por una vía de 471 kilómetros de 1.435 mm, diseñada para velocidades de hasta 300 kilómetros por hora, no lo fue menos, porque desde ese día España es un país de referencia en líneas de gran velocidad.
Con todo, mientras se inauguraba comercialmente el AVE, la situación de algunos sectores, como el naval, era dramática y algunas poblaciones sufrían tal impacto del que todavía no se ha recuperado. Caso paradigmático es Ferrol, ciudad que da título a unas de las canciones más representativas de Los Limones. En una localidad donde perder era lo normal, donde las fábricas cerraban y el tren Estrella Rías Altas se llevaba los sueños y la realidad, la banda apostaba por mantenerse con la cabeza alta y quedarse donde estaba su hogar, donde se acaba el mar.
La apertura de España al mundo trajo consigo muchas ayudas económicas, pero también implicó sacrificios significativos, tanto en forma de crisis industriales como personales. Este tiempo de lucha y esperanza se refleja en Esperando mi tren de Revólver. La canción, en clara sintonía con Bruce Springsteen, habla de las derrotas que la vida inflige y la necesidad de seguir adelante, porque siempre queda un resquicio para la esperanza, en este caso simbolizada por un tren.
A pesar de los grandes avances y celebraciones entre la entrada de España en la Comunidad Económica Europea y la llegada del Euro a los mercados financieros en 1999, el camino no fue siempre fácil, ni a nivel económico ni individual. Este periodo de transformación estuvo lleno de desafíos y contradicciones, reflejo de una evolución compleja en la historia reciente de España.