Los pasajeros del tren de Hankyū

Hiro Arikawa. Los pasajeros del tren de Hankyū (2025). Casadellibro.com

En 2023, Japón presentó como candidata al Óscar a la Mejor Película Internacional Perfect Days, dirigida por Wim Wenders. En este  film, el fenómeno komorebi -la luz del sol que se filtra entre las hojas de los árboles- desempeña un papel profundamente simbólico. Representa la idea de la atención plena, la espiritualidad en lo cotidiano y la belleza efímera que se encuentra en los detalles más sencillos y ordinarios, así como las prioridades de  su protagonista, Hirayama, un hombre cuya vida no se define por la búsqueda del éxito ni por la prisa, sino por la calma de una rutina basada en gestos simples, como limpiar baños públicos, escuchar música, leer libros, fotografiar árboles o simplemente contemplar su entorno.

Perfect Days. Win Wenders, 2023. FilmAffinity.com

Una suerte de traslación literaria de esa sensibilidad cinematográfica puede encontrarse en los cozy books (libros acogedores) o en los feel-good books (libros que hacen sentir bien), una corriente literaria anglosajona que, en los últimos años, ha hallado en Japón y, en menor medida, en Corea del Sur (La asombrosa tienda de la señora Yeom), a algunos de sus autores más prolíficos. Estos libros son auténticos refugios emocionales, cargados de una sensibilidad distinta, más introspectiva. Son historias que no solo buscan entretener, sino también reconfortar; donde las emociones son suaves, los gestos poseen un profundo sentido y los conflictos no se resuelven con gritos, sino con comprensión. Se trata de narraciones sin sobresaltos, en las que los problemas se enfrentan con delicadeza y los pequeños detalles cotidianos adquieren una nueva dimensión, un significado especial.

Un claro ejemplo de esta corriente es la novela Los pasajeros del tren de Hankyū, en la que la escritora  japonesa Hiro Arikawa nos invita a observar los pensamientos, preocupaciones, deseos y conflictos internos de personas comunes mientras comparten un mismo vagón de los trenes de la Corporación Hankyū, empresa privada de ferrocarriles que opera en la región de Kansai, cuya capital es Osaka. La historia transcurre en el ramal de Imazu, cuya línea, en su tramo final, atraviesa numerosos viaductos por los que circulan sus característicos trenes de color burdeos.

La novela está dividida en dos partes: el trayecto de ida y el de vuelta. Arikawa convierte cada recorrido en un escenario de profunda introspección y revelación, en el que los viajeros realizan tanto un viaje físico como interior. Cada capítulo funciona como una “estación” narrativa en la que conocemos nuevos pasajeros: dos desconocidos que siempre desean el mismo libro en la biblioteca, una prometida movida por la venganza, dos estudiantes tímidos, unas niñas crueles, unas mujeres rudas, una abuela excéntrica y su indiscreta nieta, una joven dispuesta a romper con un novio que no la merece… Todos cargan con su propio equipaje, tanto el tangible como el intangible.

Los pasajeros del tren de Hankyū es una oda a los trenes como reflejo de la vida. Sus trayectos fijos y repetitivos simbolizan nuestras rutinas cotidianas, mientras que las paradas en las estaciones evocan esos momentos de pausa y reflexión en los que tomamos decisiones capaces de alterar nuestro rumbo. Es, además, un homenaje a los trenes como espacios de tránsito físico, emocional y existencial, donde personas desconocidas se sientan unas junto a otras, a menudo sin intercambiar palabra, pero compartiendo un mismo instante.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Autora: Hiro Arikawa
  • Título: Los pasajeros del tren de Hankyū
  • Editorial: Lumen
  • Año de publicación: 2025
  • Páginas: 192

Tren a Samarcanda

Guzel Yájina. Tren a Samarcanda. casadellibro.com

La Guerra Civil Rusa fue uno de los conflictos más trágicos y devastadores del siglo XX. Enfrentó al Ejército Rojo, compuesto fundamentalmente por bolcheviques y otras facciones de izquierda, en el poder desde la Revolución de Octubre de 1917, contra el Ejército Blanco, una coalición heterogénea de mencheviques, monárquicos, liberales, socialistas moderados y fuerzas extranjeras. El conflicto se extendió entre 1917 y 1923, dejando un saldo de más de 2,5 millones de muertos en combate.

A esta cifra se sumaron cerca de 2 millones de víctimas por represiones políticas, otros 2 millones por epidemias como el tifus, el cólera o la tuberculosis, y entre 3 y 5 millones más por hambre. Esta última se vio agravada por la política gubernamental de requisa de alimentos para su redistribución, una medida que, lejos de aliviar el problema, lo intensificó.

El hambre fue omnipresente y azotó con especial dureza regiones como el Volga, Ucrania, los Urales y Crimea. Ante esta situación extrema, el gobierno soviético se vio obligado a buscar soluciones para atender a los niños desnutridos, huérfanos y casi desnudos que deambulaban por las calles y los campos del país, porque los orfanatos estaban completamente desbordados, por su carencia de personal, alimentos e infraestructuras adecuadas.

En este marco histórico sitúa la escritora tártara Guzel Yájina su novela Tren a Samarcanda, que se inspira, entre otras, en la figura de Asia Davidovna Kalínina, autora del libro de memorias Diez años luchando a favor de los niños vagabundos, donde relata su participación en la evacuación de 5.744 niños desde Chuvasia, en la región del Volga, hasta Moscú.

Tren a Samarcanda narra la evacuación de 500 niños en un convoy sanitario de los Ferrocarriles del Kazán, desde dicha ciudad hasta Samarcanda, en el Turkestán, al sur del país. Un trayecto de 4.000 verstas (aproximadamente 4.268 kilómetros) completado en seis semanas, entre octubre y noviembre de 1923, para llegar a una región que, por su clima y su lejanía de los territorios devastados por la guerra y las políticas de control alimentario, ofrece mayores esperanzas de supervivencia y un futuro más digno para unas criaturas indefensas y vulnerables a las enfermedades y al hambre.

El viaje narrado por Yájina es una sucesión de obstáculos administrativos, problemas de abastecimiento y peligros constantes, marcados por los encuentros con atamanes (cosacos partidarios del Ejército Blanco) y basmachíes (bandoleros islámicos que resisten al poder soviético). A estas amenazas se suman las dificultades propias de la geografía: tras cruzar la inhóspita estepa, el convoy -bautizado La Guirnalda por sus ocho vagones de distintos colores y funciones-, debe enfrentarse al desierto que se extiende al este del mar de Aral.

La responsabilidad principal de esta misión recae en el comandante Déyev, antiguo soldado del Ejército Rojo, criado en un depósito de locomotoras, exrequisador de alimentos y ahora encargado de salvar vidas. Lo acompaña Bélaya, representante de la Comisión de la Infancia, una bolchevique convencida, de carácter fuerte y con amplia experiencia en la organización de convoyes infantiles.

La novela intercala la acción con delirios, fantasías y monólogos interiores, profundizando en el viaje psicológico de sus protagonistas, especialmente el de Déyev. Este personaje, marcado por un pasado cruento, lucha por cumplir su misión sin traicionar ni las órdenes recibidas ni los dictados de su conciencia, a sabiendas de que muchos niños no sobrevivirán al trayecto y serán enterrados a lo largo de las vías.

En este recorrido lleno de hambre, muerte y miedo, Yájina ofrece un lúcido análisis de la condición humana en circunstancias extremas. A pesar de la sucesión de horrores, la autora consigue encontrar espacio para el amor, la bondad y la compasión. Su Tren a Samarcanda remite simbólicamente al Arca de Noé del Antiguo Testamento: un vehículo de salvación, impulsado por la esperanza de encontrar una tierra prometida y un futuro mejor para sus viajeros.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Autora: Guzel Yájina
  • Título: Tren a Samarcanda
  • Editorial: Acantilado
  • Año de publicación: 2024
  • Páginas: 587

La Madona de los coches cama

Maurice Dekobra. La Madona de los coches cama. Casadellibro.com

La madona de los coches cama, novela publicada por Maurice Dekobra en 1925, es una obra desinhibida, trepidante y escrita con gran suntuosidad. Su trama, que se desarrolla tras la Gran Guerra, en la elegante y frívola década de 1920, mezcla protagonistas de las altas esferas, viajes de lujo en el Orient Express e intrigas geoestratégicas. También, espías, psicoanálisis y mujeres sexualmente liberadas, como la noble británica que da título al libro, quien afirma que, durante sus peregrinaciones por las vías férreas del continente, experimentó todas las alegrías carnales o mentales que una mujer puede llegar a vivir.

Es difícil desligar la vida de algunos personajes de las novelas de Dekobra de la propia vida del autor, una figura que podría describirse como una mezcla entre el Gran Gastby y James Bond. Un bon vivant que se movió en círculos de alta sociedad, ejerció de reportero y viajó por todo el mundo, lo que permitió vivir apasionantes peripecias, atraer a un sinfín de mujeres -entre ellas a Rita Hayworth-, y servir de inspiración a Hergé para crear el personaje de Tintín.

La protagonista de La Madona de los coches cama es la deliciosa casquivana lady Diana Wynham, que tiene por aureola el círculo vicioso de sus caprichos; y, por capilla, las habitaciones de lujo de los grandes palacios. Una noble acostumbrada a escandalizar a la sociedad británica con sus aventuras amorosas y su extraordinario listado de amantes, que se encuentra al borde de la ruina tras años de derroche continuo. La única esperanza que le queda es una serie de pozos petrolíferos rusos heredados de su difunto esposo, embajador del Reino Unido en San Petersburgo en tiempos del zar Nicolás II, los cuales han sido nacionalizados por los bolcheviques. En esta tesitura, su secretario particular, el príncipe Gérard Séliman emprende un viaje hasta Berlín para tomar el Orient Express hasta Constantinopla y, desde allí, desplazarse en barco hasta a Georgia, a fin de conseguir los permisos necesarios para la explotación de los pozos.

Durante el viaje, el príncipe, un hombre culto, encantador y maestro en el uso de la ironía, se cruzará con espías soviéticos, descubrirá a Irina Muravieva, la “marquesa de Sade de la Rusia Roja”, vivirá noches de pasión y conocerá de primera mano las sombrías cárceles y las criminales checas bolcheviques. Estas experiencias, sumadas a las cínicas y mordaces explicaciones que le proporciona en Berlín el camarada Leonid Varichkin, el mismo que le facilita la documentación para entrar en Rusia, le permitirán tener una amplia visión de la Revolución de Octubre de 1917 y de la nueva realidad poszarista.

Considerada el primer best-seller del siglo XX, La Madona de los coches cama destaca por ser una de las primeras novelas de espías modernas y por situar al Orient Express como un elemento central de la trama, antecediendo obras como El misterio del tren azul de Agatha Christie (1928) o El tren de Estambul de Graham Greene (1932). La combinación de lujo, erotismo, aventura y contexto histórico convierte esta novela en un reflejo de la Europa de entreguerras y en una obra pionera del género de viajes y espionaje.

Fix-Masseau. Madonna. VSOE, 1981. retours.eu

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Autor: Maurice Dekobra
  • Título: La Madona de los coches cama
  • Editorial: Impedimenta
  • Año: 2018
  • Páginas: 304

La asombrosa tienda de la señora Yeom

La asombrosa tienda de la señora Yeom. Kim Ho-yeon. txalaparta.eus

Tras un error en el quirófano que le cuesta la vida a un paciente, la vida de un exitoso cirujano plástico se derrumba. Cae en el alcoholismo y lo pierde todo: familia, identidad, memoria, y acaba convertido en uno de los numerosos indigentes que moran en la Estación Central de Seúl. Sin embargo, su existencia da un vuelco tras recuperar, en dicha terminal, una cartera robada a la señora Yeom, una profesora de historia jubilada y propietaria de la tienda de 24 horas Always, a la que la demencia está llamando a su puerta.

La devolución de la cartera marca un punto de inflexión en la vida del indigente, de nombre Dokgo, porque en agradecimiento la señora Yeom le ofrece comer gratis en su establecimiento cuantas veces quiera. Además, como gracias a su dilatada experiencia en el trato con el alumnado la señora Yeom percibe en Dokgo inteligencia, sensatez y empatía, acaba ofreciéndole el turno de noche.

Con el tiempo la tienda de conveniencia Always deviene en un lugar en el que Dokgo, cuyo nombre significa soledad o vida solitaria, interactúa con sus compañeros y clientes que, en algunos casos, también buscan su lugar en el mundo. Esto propicia la recuperación de su autoestima y las ganas de vivir. Además, una tienda de conveniencia poco conveniente, por su escasa variedad de productos y descuentos, acaba convirtiéndose en un establecimiento mucho más atractivo.

El escritor Kim Ho-yeon (Seúl, 1974), novelista, dramaturgo y escritor de cómics, nos proporciona una novela en la que nos relata cómo un acto caritativo puede cambiar una vida. Toda una apuesta por valores como la bondad, la solidaridad y las segundas oportunidades, en un país extremadamente competitivo y con uno de los índices de suicidios más altos del mundo, que progresa a gran velocidad, pero que, obviamente, no siempre es capaz de integrar a todas las personas que, por diferentes razones, han sufrido importantes reveses. De hecho, los indigentes de la Estación Central de Seúl, que pueden ser entendidos como el reverso de una sociedad exitosa, juegan también un papel muy relevante, en su condición de zombis, en la película de animación de terror Seoul Station, precuela de Train to Busan del director Yeon Sang-ho.

La asombrosa tienda de la señora Yeom ha sido traducida a más de veinte idiomas y superado el millón de ejemplares vendidos en su país de origen. Se inscribe dentro de la llamada healing fiction (ficción sanadora) coreana, caracterizada por ofrecer lecturas que actúan como refugios emocionales, en los que predomina la ternura, la delicadeza y los conflictos se resuelven con empatía y comprensión. Una historia esperanzadora y reconfortante que comienza con la señora Yeom viajando en un KTX (Korean Train eXpress) de Seúl a Busan, y concluye con Dokgo en otro tren rumbo a Daegu, en el que mientras cruza el puente sobre el río Han, concluye que los puentes están hechos para atravesarlos, no para saltar desde ellos.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Autor: Kim Ho-yeon
  • Título: La asombrosa tienda de la señora Yeom
  • Editorial: Duomo Ediciones
  • Año de publicación: 2023
  • Páginas: 256

kobo.com

Europa Express

Andrea Maceiras. Europa Express (2015). casadellibro.com

“Europa se hizo peregrinando a Compostela” dijo el escritor romántico alemán Johann Wolfgang Goethe. Y parece plausible pensar que las personas que crearon el pase ferroviario Interrail y el programa Erasmus tuvieron presente dicha afirmación, porque viajar por Europa es también una manera de hacer Europa.

Interrail permite a las personas residentes en Europa viajar durante un mes por 33 países del continente. Creado en 1972 y dirigido inicialmente a menores de 21 años, hoy está disponible para personas de cualquier edad. Además de los desplazamientos en tren, el pase incluye trayectos en ferry. Por su parte, el programa Erasmus inició su andadura en 1987 con el objetivo de apoyar la educación, la formación, la juventud y el deporte en Europa mediante el intercambio internacional.

Desde sus inicios, Interrail ha cautivado especialmente a la juventud. La autora Andrea Maceiras, inspirada por sus propias experiencias como usuaria del pase durante tres veranos consecutivos, escribió Europa Express, una novela coral que narra la historia de siete adolescentes: Aroa, Beatriz, Mía, Nico, Óscar, Piero y Xacobe, quienes al finalizar el bachillerato, deciden recorrer Europa durante el mes de agosto utilizando un billete Interrail. En su viaje, visitan países como Suecia, Noruega, Dinamarca, Alemania, la República Checa, Hungría, Italia y Francia. Aunque esta experiencia se perfila como un recuerdo inolvidable, un trágico suceso marcará sus vidas de manera decisiva.

Diez años después, Nico se encuentra en Bergen (Noruega) con una postal que muestra a los siete amigos durante ese mismo viaje. Un detalle en la imagen le provoca una inquietante sensación y pone en duda su relación con Aroa. Este hallazgo, junto a la necesidad de esclarecer ciertos aspectos de la tragedia que ocurrió tras el viaje, lo impulsa a organizar una fiesta de reencuentro con el fin de resolver sus dudas.

Dividida en 27 capítulos, la novela alterna distintos tiempos narrativos, profundizando en los perfiles psicológicos de los personajes y en sus vivencias en las ciudades que visitan. A través de sus páginas, Maceiras aborda las preocupaciones propias del final de la adolescencia, tales como la amistad, los primeros amores, las expectativas y las incertidumbres del futuro. Además, la obra refleja el paso del tiempo y la evolución personal de los protagonistas, simbolizada en los diez años que transcurren entre el viaje y el reencuentro propuesto por Nico.

Premio Jules Verne de Literatura Juvenil 2015, Europa Express es tanto un libro de viajes como una novela de intriga psicológica, amor y amistad, centrada en un momento crucial de la vida: la transición de la adolescencia a la juventud, cuando comenzamos a tomar decisiones trascendentales. Toda una invitación a que adolescentes y jóvenes contribuyan a la construcción de Europa a través de experiencias de viaje, como los programas Erasmus, representados en la narración por el italiano Piero, o el pase Interrail, porque viajar es esencial para ampliar nuestra perspectiva, pensar de manera diferente y explorar nuevas posibilidades.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS:

  • Autora: Andrea Maceiras
  • Título: Europa Express
  • Editorial: Xerais
  • Año de publicación: 2015

El camino estrecho al norte profundo

Richard Flanagan. El camino estrecho al norte profundo, 2016. casadellibro.com

Las guerras dejan heridas que tardan décadas, cuando no siglos, en cicatrizar. La batalla de Gallipoli, por ejemplo, continúa muy presente en la memoria colectiva de las sociedades australiana y neozelandesa, hasta el punto de que, setenta y cinco años después de las más de 10.000 bajas que ambos países sufrieron en suelo turco, se institucionalizó el Anzac Day (Australian and New Zealand Army Corps Day). Esta jornada conmemora a todos los soldados que perdieron la vida en aquella batalla de la Primera Guerra Mundial. Con el paso del tiempo, la celebración se ha ampliado para recordar también a quienes sirvieron y murieron en guerras posteriores, conflictos armados y misiones de paz, como ocurrió en la batalla de Singapur durante la Segunda Guerra Mundial.

En febrero de 1942, unos 22.000 soldados australianos destinados en Singapur —que no llegaron a entrar en combate por razones estratégicas— se rindieron ante el ejército japonés. De ellos, alrededor de 9.000 fueron enviados a la construcción de los 450 kilómetros del Burma-Thailand Railway o “Death Railway”, concebido para unir Bangkok con Rangún a través de la jungla.

El 15 de febrero de 1942, Singapur, la principal base militar británica en el sudeste asiático, cayó en manos japonesas. Sin embargo, en 1943 Japón se encontraba al límite de sus fuerzas: padecía una severa escasez de recursos y comenzaba a perder la guerra. En ese contexto, la construcción de un ferrocarril se volvió imperiosa. Su objetivo era interrumpir el suministro de armamento aliado al ejército nacionalista chino, facilitar una eventual ofensiva sobre la India y reforzar el frente birmano mediante el traslado de tropas y material. Japón carecía de dinero, maquinaria y tiempo, pero confiaba en su espíritu indómito y en la disponibilidad de cerca de 300.000 esclavos asiáticos y occidentales.

Las autoridades japonesas concebían el ferrocarril como un hito histórico: pretendían levantarlo sin maquinaria europea y en poco más de un año, cuando los ingenieros británicos calculaban que serían necesarios al menos seis. La obra simbolizaría, a sus ojos, el triunfo de su visión del mundo y el advenimiento de un nuevo motor del progreso global. Para ello, llevaron a los trabajadores —que pronto quedaron reducidos a tres categorías: enfermos, muy enfermos y moribundos— al límite absoluto de su resistencia.

Desnudos, armados únicamente con cuerdas, estacas, martillos y barras, cestos de paja y azadas, aquellos hombres desbrozaron la selva, horadaron la roca y transportaron carriles y traviesas bajo condiciones extremas. Pasaron hambre, sufrieron palizas y trabajaron hasta el agotamiento total. Uno de cada tres perdió la vida durante las obras, víctimas de la extenuación, las enfermedades y la brutalidad sistemática.

A partir de estos hechos históricos, el novelista tasmano Richard Flanagan publicó en 2013 El camino estrecho al norte profundo. La novela se inspira en dos testigos directos de la construcción del Ferrocarril de la Muerte: su propio padre y Edward “Weary” Dunlop, médico australiano que, al igual que el protagonista de la novela, intentó proteger a sus hombres de la desnutrición, las enfermedades y las torturas, además de negociar mejores condiciones de trabajo con sus captores. La novela retrata con crudeza y realismo el horror de aquella empresa y aborda cuestiones universales como el sufrimiento humano o la dificultad de seguir viviendo después de haber sobrevivido.

Galardonada con el Premio Man Booker en 2014, la novela toma su título de un poemario de Matsuo Bashō, el gran escritor japonés del siglo XVII que tanto contribuyó a dignificar el haiku, una forma poética que aparece de manera recurrente a lo largo del relato.

Como símbolo trágico de aquella historia, queda el recuerdo de que el 25 de octubre de 1943 la locomotora de vapor C 5631 —hoy conservada en el Museo Yushukan de Tokio— remolcó tres coches con dignatarios japoneses y tailandeses y recorrió el trazado completo del Ferrocarril de la Muerte, parte del cual ha sido inmortalizado en películas como El puente sobre el río Kwai o Un largo viaje. Sin embargo, aquella infraestructura perdió de inmediato su razón de ser con la rendición de Japón. Los ingenieros y guardias fueron encarcelados o repatriados; los esclavos que permanecían para su mantenimiento, liberados. Pocas semanas después del final de la guerra, los tailandeses la abandonaron, los británicos la desmantelaron y las poblaciones locales la desguazaron y vendieron, borrando poco a poco las huellas materiales de una de las mayores tragedias del siglo XX.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Autor: Richard Flanagan
  • Título: El camino estrecho al norte profundo
  • Editorial: Random House
  • Año de edición: 2016
  • Páginas: 445

Volver a Canfranc

Rosario Raro. Volver a Canfranc, 2015. IberLibro.com

«Solo nos ha sido dada una vida, pero con esta podemos salvar muchas otras». Esta frase, que Laurent Just repite como un principio moral irrenunciable, atraviesa Volver a Canfranc, la novela de Rosario Raro (Castellón, 1971). Just es su personaje central, aunque comparte protagonismo con un escenario de peso propio: la estación internacional de Canfranc, cuyo papel durante la Segunda Guerra Mundial resultó decisivo, especialmente a partir del invierno de 1942, cuando el ejército alemán tomó el control del enclave tras la firma de un acuerdo con el régimen franquista para su gestión.

De marcado estilo modernista, la estación de Canfranc (Huesca), con más de doscientos metros de longitud —una de las mayores de Europa—, fue inaugurada en 1928 con el ambicioso propósito de unir España y Francia a través de los Pirineos mediante el túnel de Somport. Al acto acudieron el rey Alfonso XIII y el presidente de la República Francesa, Gaston Doumergue. Al tratarse de una estación de jurisdicción compartida, española y francesa, todas sus dependencias estaban duplicadas: unas pertenecían a la compañía Ferrocarriles del Norte y otras a la francesa Chemins de Fer du Midi.

Durante la contienda mundial, los trenes de mercancías atravesaban la frontera hacia el norte cargados de wolframio y pirita, minerales esenciales para la industria armamentística nazi, mientras que los convoyes de regreso transportaban oro y joyas. Este intenso trasiego, unido al constante flujo de trenes de viajeros, propició la aparición de una compleja red de espionaje y de tráfico clandestino de personas.

En Canfranc se establecieron agentes de las SS, miembros de la Gestapo y una brigada de Alta Montaña de Baviera. Sin embargo, su presencia no impidió que aquitanos, aragoneses y bretones colaboraran en la huida de miles de personas a través de los Pirineos. Entre ellas se encontraban figuras tan destacadas como Josephine Baker y su marido, Marc Chagall, Max Ernst, Alma Mahler o Heinrich Mann. Del mismo modo, estas redes mantuvieron activo el flujo de información entre la Francia ocupada e Inglaterra a través de la ruta Zaragoza–San Sebastián–Londres.

Ambientada entre 1943 y 1944, la novela entrelaza personajes y acontecimientos reales con otros ficticios. Gracias a esta cuidadosa mixtura, descubrimos cómo los refugiados eran ayudados a cruzar la frontera; cómo recibían asistencia y documentación para continuar su viaje hacia otros destinos —principalmente Lisboa y, en menor medida, Bilbao, desde donde las navieras Companhia Colonial de Navegação e Ybarra realizaban travesías transatlánticas—; o cómo la búsqueda de un prisionero húngaro conduce a conocer las condiciones infrahumanas del campo de concentración de Miranda de Ebro.

Este campo, construido durante la Guerra Civil española junto a las vías férreas para que los prisioneros republicanos actuaran como escudos humanos y evitar así el bombardeo del nudo ferroviario, era conocido como el «Depósito». Fue el último campo de concentración activo en España y por él pasaron, entre 1937 y 1947, cerca de 65.000 prisioneros de 58 nacionalidades.

La vuelta a Canfranc a la que alude el título de Rosario Raro encierra, en realidad, dos retornos tras la derrota alemana: el del jefe de la aduana francesa, Laurent Just —alter ego de Albert Le Lay—, y el de muchas personas anónimas que, desde distintos lugares del mundo, regresan a la estación para mostrar a sus familiares el punto exacto por el que lograron escapar del régimen nazi y salvar sus vidas.

Volver a Canfranc es una novela histórica rigurosamente documentada que reivindica la dignidad y el compromiso de personas aragonesas, occitanas y, de manera especial, del bretón Alber le Lay, quien se negó a reconocer al gobierno colaboracionista de Pétain y luchó sin descanso por la victoria aliada. Por su labor fue condecorado por Estados Unidos, Francia e Israel y, por el número de vidas que salvó, su gesta ha sido comparada con la de Oskar Schindler en Cracovia, la del diplomático zaragozano Ángel Sanz Briz en Budapest, la del japonés Chiune Sugihara en Lituania o la de las Hermanas Touza en la estación de Ribadavia.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Autora: Rosario Raro
  • Título: Volver a Canfranc
  • Editorial: Planeta
  • Año de publicación: 2015
  • Páginas: 512
  • Género: Novela histórica

El día 3

El día 3. Cristina Durán, Miguel Ángel Giner Bou, Laura Ballester. fnac.es

Faltaban solo cinco días para la llegada del Papa Benedicto XVI a Valencia. Todo estaba preparado para que la celebración del V Encuentro Mundial de las Familias fuera un éxito rotundo. Sin embargo, el día 3 de julio de 2006 a las 13.02, entre las estaciones de Plaza de España y Jesús, en la Línea 1 de Metrovalencia, un tren circulaba al doble de la velocidad permitida. Como consecuencia, una de sus dos Unidades de Tren Articulado, la UTA 3736, descarriló y volcó. Murieron 43 personas y 47 resultaron heridas.

Tomando como referencia el libro Luchando contra el olvido. El largo camino de las víctimas del Metro de Valencia de Laura Ballester, y apoyándose en el documental La estrategia del silencio de la productora Barret Films, así como en el asesoramiento de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio (AVM3J), Cristina Durán, Miguel Ángel Giner Bou y la propia Laura Ballester publicaron en 2018 El día 3. Esta novela gráfica constata la máxima ferroviaria según la cual una catástrofe viene precedida de una concatenación de incidentes y accidentes menores. En este caso, la Línea 1 era la más obsoleta, con menores medidas de seguridad y una necesidad urgente de inversión, por la que circulaban los trenes más antiguos y en la que habían chocado tres convoyes unos meses antes. Además, la UTA 3736, “ligera” y “saltarina”, acumulaba 3 descarrilamientos.

Mezcla de reportaje y ficción, la novela está protagonizada por una familia formada por un padre y una hija que han perdido a su esposa y madre, respectivamente. Dicha familia puede ser considerada como un reflejo de la sociedad valenciana, en la que el padre acepta la versión oficial -el siniestro fue provocado por la velocidad y no era previsible ni evitable con más medidas de seguridad-, y la hija lucha por conocer qué pasó, cómo pudo suceder y tener la certeza de algo similar no volverá a ocurrir.  

Gracias a un guion minuciosamente trabajado, que destaca por su rigor en el uso de la terminología técnica y un exhaustivo manejo de los hechos, la novela revela los antecedentes y el posterior desarrollo del accidente. A través de ella, conocemos cómo el funeral de Estado se celebró antes de que los forenses concluyeran su trabajo, cómo las indemnizaciones iniciales venían acompañadas de cláusulas de dudosa legalidad y cómo el caso fue finalmente archivado por la justicia el 15 de marzo de 2007. Además, se revelan las desapariciones de pruebas clave, como el contenido del Teloc (una suerte de caja negra) o el libro de averías, y el hecho de que la UTA 3736 fue desguazada antes de ser analizada por los peritos. También se pone de manifiesto que los técnicos de la empresa ferroviaria y los expertos propuestos por el partido gobernante acudieron a la Comisión de Investigación del Parlamento autonómico con una postura ya adoctrinada.

Con un dibujo de trazo grueso y geométrico, usando mayoritariamente un color gris plomizo, que solo en contadas ocasiones está matizado con alguna nota de color, como la mancha roja de la portada, Cristina Durán y Miguel Ángel Giner Bou destilan emoción y rabia en sus viñetas, en las que se valen de metáforas visuales para no ahondar en el sufrimiento. Asimismo, retratan con gran fidelidad a los personajes más relevantes, salvo a los responsables de los gobiernos autonómico y municipal cuyas cabezas y caras representan llenas de gusanos, que simbolizan la corrupción y la decadencia.

El día 3 fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic en 2019 y constituye un homenaje a las víctimas del accidente, así como una reivindicación del activismo social, encarnado en el coraje de la AVM3J, cuya protesta fue admitida por la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo. Al mismo tiempo, la novela funciona como un instrumento de denuncia contra la actitud de ciertos sectores del poder político autonómico y municipal, judicial, eclesiástico y periodístico en Valencia, tras el mayor accidente de metro ocurrido en España y el quinto más grave en Europa.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Título: El día 3  
  • Dibujos: Cristina Durán
  • Guion y color: Miguel Ángel Giner Bou
  • Guion: Laura Ballester
  • Editorial: Astiberri
  • Año de edición: 2018
  • Páginas: 216

El viejo Expreso de la Patagonia

El viejo Expreso de la Patagonia. Paul Theroux. casadellibro.com

Con el fin de escribir El viejo Expreso de la Patagonia, libro de viajes que es un retrato del contiente americano hasta antes de comenzar el Mundial de Fútbol de Argentina 1978, el escritor norteamericano Paul Theroux se desplazó en tren desde la ciudad de Medford, en Boston, hasta Esquel, en la Patagonia. Desde un principio, sabía que no quería escribir sobre el hecho de llegar a un lugar. Le interesaba el trayecto en sí, no el destino. Con este propósito, provisto de un libro de Horarios Cook, un diario, diversas novelas de trama estructurada -para dotar de orden lo fortuito del viaje-, adoptando el rol de profesor de geografía y valiéndose de veintidós ferrocarriles, los mismos que dan nombre a cada uno de los capítulos en los que se divide el libro, realizó un periplo de más de 25.000 km durante seis meses.

Theroux afirma que viajar carece de sentido si no implica ciertos riesgos, de ahí que anhele un poco de peligro, un acontecimiento adverso, un intenso malestar y la experiencia de su propia soledad. La necesidad de buscar el magnetismo de lo exótico, sentir la emoción del explorador que ha dejado atrás a todo el mundo y está embarcado en una solitaria misión de descubrimiento en un lugar apartado. Incluso si todo ello conllevaba tantas satisfacciones como miedos, siendo el miedo a la muerte el más constante y aterrador.

Todo lo anterior resulta coherente, porque en el libro se dice que el hecho viajar en ferrocarril por Latinoamérica nunca es una tarea sencilla. A la impuntualidad de los trenes, sus averías, la ubicación de las estaciones, a menudo en los arrabales de pueblos y ciudades, la compleja orografía de los países…, hay que añadir el estigma de clase que observa asociado a los trenes. Solo los indigentes, los descalzos, los indios y los montañeses chiflados se aventuran a tomar trenes o saben algo de ellos.

Las dotes de observación y causticidad de Theroux son evidentes en todo momento. Así, al referirse al jazz, dice que su era fue también la del ferrocarril, porque sus músicos viajaban en tren o no viajaban, de modo que su bombeante tempo, su traqueteo y su solitario silbido se deslizaron en las composiciones musicales.

Otro ejemplo de su capacidad de observación es el apunte sobre la Costa de los Mosquitos: “Estábamos en la costa y viajábamos a lo largo de una playa llena de palmeras. Era la Costa de los Mosquitos, que se extiende de Puerto Barrios en Guatemala hasta Colón en Panamá. Es salvaje y parece el escenario perfecto para una historia de náufragos”. Años después, en 1981, publicó la novela La Costa de los Mosquitos,  que Peter Weir convirtió en película, con Harrison Ford, River Phoenix y Hellen Mirren, en 1986.

La causticidad queda patente, entre otras, en sus reflexiones sobre el lobby de los agricultores norteamericanos, porque “se ha asegurado de que haya mexicanos que explotar, porque si no hubiera mexicanos que explotar ¿cómo recogerían sus cosechas esos negreros fondones?”. También cuando critica que “desde Guatemala a Argentina, casi todos los países están gobernados por tiranías esquilmadoras que solo sirven para convertir en inevitable la implacable venganza de la anarquía”.

Una de las grandes satisfacciones de su periplo fue reunirse con José Luis Borges en Buenos Aires. En las conversaciones compartió su admiración por dos referentes de la literatura de viajes: Robert Louis Stevenson y Rudyard Kipling, autores, respectivamente, de El emigrante aficionado y The King, obras de las cuales extrae las dos citas con las que comienza el libro.  

La apasionada visión romántica de Theroux le lleva a considerar que los mejores trenes reducen el placer de viajar, de ahí que apueste por lo peores, es decir, los que atraviesan los paisajes más interesantes. Dicha pasión es una constante en su obra. Antes de editar El viejo Expreso de la Patagonia, había publicado El gran bazar del ferrocarril en 1975. Luego vendrían En el gallo de hierro (1988), Tren fantasma a la Estrella de Oriente (2008) o El último tren a la zona verde (2013).

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Autor: Paul Theroux
  • Título original: The Old Patagonian Express
  • Año de publicación: 1979
  • Título: El viejo Expreso de la Patagonia  
  • Editorial: Santillana Ediciones Generales, S.L.
  • Año de edición: 2009
  • Páginas: 630

Memorias de una madame americana

Nell Kimball. Memorias de una madame americana. amazon.es

El grupo holandés Shocking Blue ha pasado a la historia gracias a composiciones como Never Marry a Railroad Man (Nunca te cases con un ferroviario), con la que logró ser número 1 en diversos países. Dado que editó la canción en 1967, difícilmente podía conocer el contenido del libro de Nell Kimball Memorias de una madame americana, porque fue publicado tres años después, pero, de haberlo conocido, seguro que habría encontrado más argumentos para sustentar su consejo.

En 1869, por recomendación de una tía suya, prostituta de profesión, Nell Kimball (Illinois, 1854 – Florida, 1936), comienza a trabajar en uno de los prostíbulos más lujosos de Saint Louis. Hecho que supone huir del mundo rural, de la brutalidad de su padre y también de la posibilidad de verse rodeada de una docena de hijos con solo 30 años. Su gran profesionalidad y determinación hace que a los 24 dirija uno de los mejores burdeles de Nueva Orleans, actividad en la que permanecerá hasta que la prostitución  sea prohibida en dicho Estado, lo cual ocurre en 1917.

Entre 1918 y 1922 escribe Memorias de una madame americana, la narración de su vida, primero como prostituta de un burdel de lujo y más tarde como propietaria de diversos locales de igual suntuosidad. Aunque carece de formación, su contacto con relevantes personalidades políticas, empresariales, judiciales, policiales…, unido a su inteligencia natural, convierten sus memorias en una sorprendente y sagaz mirada de los EE. UU. a finales del XIX y principios del XX. En ellas revela el lado íntimo y en ocasiones oscuro de importantes personalidades, analiza los entramados sociales que permiten mantener la apariencia de respetabilidad y describe la prostitución con objetividad y detallismo profesional; con distancia y sin sentimentalismos.  

Uno de los aspectos más llamativos del libro son sus continuas referencias al mundo ferroviario. Desde sus inversiones en acciones de compañías ferroviarias, hasta las disputas y coaliciones de los cuatro grandes magnates ferroviarios de la época: James Hill, Edward Harriman, Jason Gould y Collis Huntington; pasando por el origen de los barrios rojos. Según Kimball, la historia se remonta a los primeros días del ferrocarril en Kansas City donde los trenes de mercancías se detenían en los depósitos de trenes toda la noche. Los guardafrenos, que llevaban faroles rojos para hacer señas, solían visitar a menudo los prostíbulos que estaban cerca del depósito de Kaycee, y colgaban sus faroles fuera de la casa que elegían. Era trabajo de los gestores ferroviarios mandar a los avisadores a dondequiera que hubiera una luz roja para advertir a los guardafrenos de que los trenes estaban listos para partir.

Debido a su estrecha relación con el ferrocarril y a su condición de usuaria habitual en desplazamientos de larga distancia, no sorprende que Nell Kimball eligiera el tren para dirigirse a su retiro en Florida. Falleció a los ochenta años sin llegar a ver publicadas sus memorias, consideradas demasiado atrevidas para la época. Estas constituyen un testimonio pionero sobre el trabajo sexual, la autonomía femenina y las tensiones entre moralidad pública y experiencia privada. Su narrativa rompe con los tabúes de su tiempo y ofrece una visión compleja y matizada de la prostitución en la sociedad estadounidense decimonónica.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

  • Autora: Nell Kimball
  • Título: Memorias de una madame americana   
  • Editorial: Sexto Piso
  • Año de edición: 2007
  • Páginas: 376